Y supe que te quería

Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Apoyado en la esquina del armario, con la ventana y la lluvia al frente, sentía como un sin fin de pequeñas emociones devoraban todas y cada una de mis vísceras. Los espacios etéreos del pasado quedaban ya muy lejos. Las sombras, los sollozos, las noches incoherentes y desafinadas no eran más que ecos desprovistos de valor; tan sólo el necesario para no olvidar lo vivido. Ya no dolía ese pasado. Ahora, más que nunca, dolía el presente; tan vivo… Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Y sentí también miedo. Por un momento noté tu vida en la mía, resbalando sin rumbo como agua por mi cuerpo y no podía cogerla. Se perdía, se esfumaba, me dejaba, se secaba. Y sentí también miedo. Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Leves lágrimas correteando lentamente por mi piel. Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Y sentí también miedo. Y supe que te quería.

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