Y supe que te quería

Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Apoyado en la esquina del armario, con la ventana y la lluvia al frente, sentía como un sin fin de pequeñas emociones devoraban todas y cada una de mis vísceras. Los espacios etéreos del pasado quedaban ya muy lejos. Las sombras, los sollozos, las noches incoherentes y desafinadas no eran más que ecos desprovistos de valor; tan sólo el necesario para no olvidar lo vivido. Ya no dolía ese pasado. Ahora, más que nunca, dolía el presente; tan vivo… Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Y sentí también miedo. Por un momento noté tu vida en la mía, resbalando sin rumbo como agua por mi cuerpo y no podía cogerla. Se perdía, se esfumaba, me dejaba, se secaba. Y sentí también miedo. Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Leves lágrimas correteando lentamente por mi piel. Entonces me sorprendí llorando después de tanto tiempo. Y sentí también miedo. Y supe que te quería.

Frágil

Frágil.

Como las lágrimas

que acarician tu mirada.

Frágil.

Como la niebla

que oculta la verdad.

Frágil, como la cordura.

Frágil, como el destino.

Frágil, como la dulzura.

Frágil.

Frágil.

Como el leve aliento

que sostiene mi vida.

                        No te alejes…

La nada

Quejido de tu sombra.

Huracán de una mirada.

Soledad de un sentimiento.

Perversión de la desdicha.

Complicidad de tu sonrisa.

Manto de una lágrima.

Intensidad de un lamento.

Complejidad de la ausencia.

Días en que no estás.

Días en que tu olor es inexistente.

Días, noches, tardes, mañanas en que no te respiro:

y la nada habita los rincones.

Soledad

Un numero incontable de voces

gritan a mi alrededor.

Unas más fuerte,

otras a mayor velocidad,

algunas incluso tienen un aire cariñoso.

Me rodean, parecen voces amigas.

Siento cierto calor, los alientos…

los alientos golpear el cuello.

Me empujan, gritan cada vez más fuerte.

Gritan tan fuerte que consiguen mover mi pelo.

Parecen gritar viento.

Gritan con tanta fuerza…

Aún así, me siento bien,

estoy acompañado,

hay mucha gente alrededor.

¿Por qué se callan?

Disminuyen, muy lentamente, el volumen,

la intensidad…

El tono de voz se hace más sutil cada vez…

Muy pocas gritan ya…

El ambiente se oscurece.

El aire se hace frío.

El silencio ensombrece.

Ha llegado, otra vez:

Soledad.

Amigos

 

Llegan de la nada.

Abren sus puertas sin trabas.

Dan cobijo a las emociones.

Matan la soledad más profunda.

Exilian los recuerdos en el olvido.

Ayudan a vivir la realidad.

Traicionan.

Cierran sus puertas.

Rompen las emociones.

Adentran en la soledad más profunda.

Sumergen en el olvido de los recuerdos.

Matan la realidad.

Eternos si son sinceros.

Cercanos si sienten.

Vida, si son sensibles.

Ellos.

Los que siempre vienen y nunca se van.

Los que lloran si lloras.

Los que sienten si sientes.

Los que viven si vives.

Los amigos.

Club de poesía