Ella

Siento una presión en el pecho, es tan fuerte que sube a mi garganta formando un nudo, sale de mi cuerpo por medio de las lágrimas pero eso no alivia la presión.
Las lágrimas no alivian el dolor, solo ayudan a desahogarme.
No puedo definir lo que siento en este momento.
Creo que nunca había sentido tantos celos en toda mi vida.
Hermosa, así la describes.
Nunca me has dicho algo así a mí.
Ahí se fue toda la esperanza que albergaba en mi, una esperanza que pensé que ya había perdido.
La misma que se rompió al ver cómo te vas alejando de mí, ver cómo te acercas a Ella.
Ella que no es mi amiga, Ella en la que no confío.
Ella que no solo me quita la esperanza de que seas mío, sino que además hace que te apartes de mí como amigo.
Para ti no existe nadie más, ahora eres solo un fantasma si ella no está. Probablemente así soy yo cuando tú no estás.
Tu mente esta con ella todo el tiempo.
Ella que te da esperanzas, ella que tiene novio, ella que sé que te partirá el corazón.
¿Por qué no puedo ser yo?
Sé que no soy perfecta, pero ella tampoco lo es.
También se que yo nunca jugaría con tus sentimientos del modo en que ella lo hace.
No sé qué hacer, siento una impotencia enorme. Siento que he retrocedido todo el camino que había avanzado, el camino para superarte.
Porque siento que te vas, siento que te alejas de mí y eso es algo que me rompe el corazón.
Si solo puedes ser mi amigo, estoy conforme. Tan solo con ser al menos una pequeña parte de tu vida.
Y lo fuimos, fuiste mi amigo, confiaste en mí, te acercaste a mi corazón y te hiciste inolvidable.
Ahora te alejas buscándola a ella, como si no pudiéramos habitar las dos en tu vida, como si tuvieras que escoger y la escogiste a ella.
Pero no tienes por qué escoger, ¿Qué no ves que yo siempre estaré aquí para ti?
Aunque me pisotees, aunque me muera de celos si me hablas de ella.
Siempre estaré.
Pero tú te fuiste, me dejaste sola y con esta horrorosa presión en el pecho.
Siento que voy a morir, siento que mi vida no tiene sentido y me asusta.
Dos semanas no te veré, estaremos en ciudades distintas.
Espero lograr desintoxicarme de ti, como una rehabilitación.
Honestamente no creo lograrlo, a penas van cuatro días que no te veo y ya siento ese vacío que me rodea cada vez que te ausentas por mucho tiempo.
Lo que más temo es regresar, deseando verte y verte con ella.
Probablemente tú ni me extrañes, ni te despediste de mí.
No es justo que signifiques todo para mí y que yo para ti no sea nada.
Las lágrimas pararon pero la presión sigue ahí.
Ahí permanecerá por mucho tiempo, en serio espero desintoxicarme estas semanas.
Sal de mí, déjame sola.

Share

2 comentarios para “Ella”

  • las lágrimas no alivian la presión de la tristeza, tan solo desahogan para no encharcar al corazón con ese dolor que ahora sientes…

    una rehabilitación dificil cuando se ama así y se es comparada por otra…
    más tus valores saldran quizás dandote la victoria o tan solo la tranquilidad de llevar en tu pecho un corazón enorme…

    ánimo!!!

    besos

Deja un comentario

*