Poemas

I

 

Hay una sensación de sauces disonantes,

de elegantes campanas resucitando asfaltos,

de emergentes audacias capturando la tarde.

Jardines despechados organizan distancias,

amenizan afectos y algún dolor secreto.

Vuelve la expectación de relojes cansados,

de olorosos espejos que descubren otoños,

del espacio de flores ocultando sus pétalos.

Es preciso romper los cauces del silencio,

el ímpetu de trenes avanzando incesantes,

un horario de lluvias para rasgar el mármol.

Si de pronto aparecen mariposas intensas

en un marco de olivos, insistencias, milagros

o si sílabas blancas recorren los metales

víctimas de la angustia y ventanas cerradas,

¿dónde escrutar a ciegas el olvido quebrado,

inaugurar las plazas de alfombra y confetis,

sanear las historias de versos y paisajes?

Del libro: Páginas de un diario 

 

Descenso a la memoria

 

Desciendo a la memoria

lugar en que los años

iniciaron la infancia

Surgen calles tranquilas

que antes fueron paisaje

y hoy son huellas mojadas

Llamando a nuestra puerta

el tiempo fue un futuro

que inventaba palabras

 Del libro: Páginas de un diario 

Escasez

 

Vuelve del cielo, leve, a la tierra que espera

con la aridez intacta de la sed y la tarde.

A veces se disfraza de rocío o de lágrima

y resbala sutil de las campanas quietas.

Por lo ríos discurre infantil o con vértigo

dando aliento vital y apacible reposo

a los secos paisajes del verano.

Escasa como es siempre, en otras ocasiones

retorna innumerable a los prados y trenes,

al olvido y los sueños, a la triste hojarasca

que vive en los parterres con su nostalgia antigua.

Entonces avasalla las casas de los pobres,

caminos, carreteras, luciérnagas, palomas.

Si los campos rezuman su humedad incesante

es que las nubes pródigas volvieron donde antes.

Entonces van los cauces repletos de alegría

como un enamorado en busca de su amada.

Después de la tormenta es limpia torrentera

igual que fuentes limpias exhalando milagros.

Cuando la blanca nieve decide transformarse

conduce a los arroyos la vida más hermosa

renovándolo todo, dando a los pajarillos

el sosiego infantil que siempre merecieron

y llegando a las rosas con su rumor de ola

o regando los álamos que veían su ocaso.

Beben los corzos ágiles en los lagos distantes

con las lágrimas dulces que de pronto llegaron..

Ya las aves divisan su ternura de escarcha

y el perfume del tiempo llena los horizontes

como música dulce tiñendo los tejados.

Bosques, acantilados, los pequeños parterres

amanecen gozosos con la fiesta anunciada,

porque son deslumbrados por un espejo diáfano.

Nada es igual que entonces, todo vive

en una fiesta antigua de ventanas y auroras.

Ha llegado la vida a los presentes quietos.

Es el agua.

 Del libro: Páginas de un diario 

 

Compañera

 

Si alguien rasga la piel que está cercana

no habrá compasión para sus actos.

Además del amor y de los pactos

la mujer es la historia más humana.

En un mundo lleno de oscuridades

es madre y compañera, es hermana

de los débiles; como fuente mana

sobredosis de amor y de bondades.

En el dolor tenemos siempre cerca

una sonrisa amable o el perfume

de la fémina, esposa, ángel quieto.

Agredir su existencia nos resume

la infinita violencia o esa terca

sinrazón que siempre fue un secreto.

 Del libro: Páginas de un diario