Cómo he de construir

Así se titulaba el libro claro,

discreto, donde tantos arquitectos

de mi tiempo aprendimos el oficio.

Su autor era arquitecto, pero también poeta.

En su Soneto de Joana leo

estos versos terribles e inocentes:

Joana, a quien el mar se llevó un día

hacia la abigarrada y gran América…

Un muro ¿cómo se apareja?

Y a una hija ¿cómo se la amortaja?

O ¿cuál es la pendiente que hay que dar a un

[tejado?

La muerte se llevó a mi Joana

—la muerte como un mar de oscuridad—

hacia alguna otra América profunda.

De tanta arquitectura sólo queda

la soledad del muro. Y su fuerza.

Lo miro en este patio donde Joana

sonreía. Ya no he de construir.

Autores en Club de poesia