Blogs

POEMA Nº 1

Escribir tus ojos es comprender la historia del mundo,
Porque escribirte es descubrir la lluvia de tu cuerpo
En los cielos azules que tiritan. Amor, cuánto amor
Cabe entre mis manos cuando te veo, lejana,
En la blancura, soledad, amante mía entre los árboles.

Báñate las costillas en vino,
Que ya vuelve la estrella.
Recuerda que las gradas de la uva
Nunca devuelven el espanto de la vida,
Porque tú ya no te pareces a otra cosa
Sino a la alegría del mundo, a la destrucción
Del trigo, al clasicismo de la rosa que te inventa
Y que te acosa, que te canta y deshace tu llanto.

Mi vida está hecha más para el amor
Que para el odio. No tengas miedo al mar.
Por ti los ríos nacen cada mañana en los almacenes.
Por ti el sol te rompe el vestido para crecerte.
Por ti las noches recuerdan amantes desnudos
En la pepsi del rompeolas. Aquí te amo, amor,
En las tiendas de frutas, en el espacio de las peluquerías,
En la lluvia de los cementerios, en los hombres que giran.
Yo sólo espero que tú me traigas el temblor y la luna.

Reconozco que sin ti el mundo es una cereza en la proa
De un barco. No puedo vivir sin los perros de tus rosas.
No sé dormir sin tu cabeza sobre mi pecho. Amor.
Llegará el día en que la luz levante los violines.
Llegará el día en que la muerte nos acerque a los armarios.
Solos tú y yo, como dos chauffeurs viviendo lentamente
En los restaurantes. Tú y yo, sumergiendo, rondando, cubriéndonos,
Hasta que se rompa el mar, el pan que hiere, la cabellera que contempla.

Brillos de amor te he dado, muchedumbres de espinas
En las que acostarnos. Se acerca mi corazón a tus palabras.
Para que escuches todos los casinos escribo tu nombre
En la hoja de un periódico. Para que escuches mi voz de Walt Whitman
Levanto los mundos que rodean las ginebras, el azul que hiela.
No somos los primeros en andar la calle con mariposas
En las ropas. Ayer te quise copiándote los senos.
Hoy espero encontrar en las escuelas la blancura de tu piel.