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INMA

Fuiste el amor de mi vida,
Inmaculada, mujer de hom,
Travesía donde las rosas quintas
Ocupan el lugar de los guerreros.
Tú sola eras como el futuro incondicional.

Inma, efe marítima, días en que las radios
Dejan de funcionar porque las aves
Se agruparon en los bares sin amarse.
Hacía tanto tiempo en que yo no amaba así
Que el mundo se me hizo más útil y la belleza.

Nos conocimos todavía jóvenes,
Yo cambié de ciudad para estar contigo
Y el tiempo duró en las calles de todas las ciudades.
Nosotros nos amamos en los apartamentos.
Tú me amaste con tus manos de delegada.

Amor de mi vida, tanto amor
Entre aquellas calles en donde amor no cupo,
Tanta muerte acallada con el clan de los panaderos,
Te visité a cada momento
Y reconocimos el porqué de los siglos veloces.

Yo te amé con amor verdadero,
Tú me amaste con verdadero amor,
Éramos tan jóvenes,
No creíamos en dios,
Pero andábamos junto a los perros diurnos.

Tris de la finalización,
Orquesta de las universidades,
Lamento del has,
Cubrición de los pelotaris,
Amor que tumba ve.

A veces los días caían como planetas en los mares,
Nos embargaba la tristeza,
Se rompía la miel dentro de la boca
Y descendíamos de los pisos
Con el infierno entre las manos.

Pero poco duraba la fatiga,
Pues amor con amor se cura
Y pasaban aquellos días negros
Y volvíamos a retomar los besos
Y las rosas quintas cruzando el universo.

Tiempo para los crímenes,
Andando están los alquileres,
Acatan los equilibrios,
Desaparecen los templos,
El amor comienza a derribarse.

Aquella historia, bella Inma, de amor
Fue realmente hermosa, pero los peces
Se cubrieron de muerte y el amor
No supo recoger el amor que tocó
El tiempo, el mundo, los nacimientos.

(De “Mis mujeres”)