EL ALMA QUE ENSANCHAS

Este cuerpo que tengo de papel, donde dormido te quiero y despierto, me desbordas y no te sé contener; este palacio hecho de aire, donde tu imagen es el vértice de mis vendavales, donde tu rostro se descuelga entre corrientes, de caudales, invisibles; este escenario levantado para el deleite, para el entretenimiento exclusivo de la imaginación; … donde, emerges cuando la vida se hunde, cuando mis fuerzas solo tienen el nombre, cuando la realidad es una excusa estupida, para quedarme, para engancharme a este porque, que solo tu vida conoce…  no eres mas que el valor que el corazón te pone…, te sales de los dias para petrificarte en mi mente, naces de la necesidad, imperante, de quererte, de la obligación, de no querer refuegiarme, en el tiempo, de la cadencia, de este silencio que por nuestra casa, se extiende… haces espectacular, esto tan dificil que es vivir, a veces; te escapas al martirio de tener que soportar el tiempo, de tener que escuchar como se agrieta el mundo y sus enseres; vives en el exceso de mi fantasia, en la capital de mi cuerpo, que ya empieza a perder el horizonte.

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