Eduardo Rodríguez Pérez: “La opinión de un escritor sobre sí mismo está siempre contaminada”

Eduardo Rodríguez Pérez, (VALENCIA 1980). Reside entre Barcelona y  Ámsterdam, donde imparte talleres de poesía a jóvenes en Squats. Influenciado por el realismo sucio, la poesía contemporánea y los escritores modernistas, bebe del legado de autores como Bukowsky, Brines, Delmira Agustini, Alvite o Panero.

En 2008 auto edita “El alkoholismo de las mariposas”, su primera referencia escrita: una recopilación de textos en prosa poética siguiendo el estilo del monólogo interior iniciado por J. Joyce. Con este libro se introduce en el circuito literario underground de Ámsterdam, donde lleva a cabo varias presentaciones, workshops y lecturas.

A partir de entonces redirige su lenguaje hacia la poesía: fruto de esto serán los siguientes cuatro poemarios escritos entre el año 2008 y 2010, todos ellos inéditos, de los cuales dos cierran la trilogía comenzada por El alkoholismo de las mariposas. Con “Argonautika”(el último de sus poemarios editado por la Editorial Poesía eres tú) se presenta a dos certámenes poéticos nacionales, quedando finalista en el XXVIII PREMIO LEONOR DE POESIA y el V PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA MARGARITA HIERRO.

1- Su libro arranca de una experiencia traumática, algo que es común en varios libros de poesías: ¿Qué cree que hay en esas experiencias que provoca que incluso gente que antes no se había acercado a la poesía, o a la literatura en general, coja la pluma y comience a escribir?

 

Supongo que se trata de un ejercicio de lamerse las heridas. Para mí la poesía es terapia, nace de la necesidad de sacar fuera algo que DEBE expulsarse… y tengo la absoluta convicción de que los peores momentos para vivir son los mejores para escribir. Es ahí cuando todo ese “chorro de lodo” sale de las personas sin control de la más pura, sana y anárquica de las formas. Eso es creación pura y dura.

Algunos la pintan, otros la esculpen, pero no todos tenemos un estudio donde almacenar una roca de 4×4 y ponernos a dar martillazos: creo que coger un lápiz es algo tan al alcance de todos que aterra y fascina a la vez, y tal vez sea por eso y por la “necesidad” que hemos comentado antes, que llega un momento en la vida en que todos nos ponemos delante de un papel y…

 

 

2- Hemos visto en su libro unos poemas donde se funde el pensamiento, con la palabra y con el entorno, ¿cómo llegas a esta forma del poema? ¿Qué te aporta como autor?

 

Creo que todos los que escribimos hemos sido autodidactas en este sentido.

Yo diferencio dos partes en la literatura; “Forma” y “Fondo”.

¿La manera en que llego a escribir de la forma en la que lo hago? trato de ponerle palabras al brainstorming que tengo en la cabeza cuando quiero contar algo, así que escribo y describo. Aunque a veces aparentemente no casen expresiones, imágenes o frases en un verso, de alguna forma es una lluvia de ideas que en el “Fondo” quieren transmitir una sensación, y ahí si hay una lógica. Intento usar siempre elementos que me son familiares, que los he vivido, tocado o sentido y que puedo abordarlos con la ventaja de haberlos conocido ya.

Y luego, en la “Forma” (el propio aspecto físico del poema) he de reconocer que sí busco una estética; supongo que después de haber estudiado diseño gráfico esto es un defecto profesional. Sin embargo no sabría explicar por qué la forma de un poema me gusta o no.

 

¿Qué me aporta como autor? Quizás eso habría que preguntárselo a los lectores: la opinión de un escritor sobre sí mismo está siempre contaminada. Sí te puedo decir lo que me gustaría que me aportara como autor, y es el equilibrio entre el caos de la poesía más esporádica y visceral en lo que respecta al lenguaje, y la facilidad de comprensión para el lector. Es por eso que también me gusta que mis libros narren, que haya una historia con principio y fin, con hilo argumental.

 

 

 

3- Leemos en su biografía, que ha enseñado poesía a jóvenes en casas okupas en Ámsterdam; ¿Cómo era recibida allí la poesía?

 

Mira, esto es alucinante: en un país como Holanda, donde se habla holandés e inglés a partes iguales, para este tipo de cosas lo que les vale ya no es entenderlo o no entenderlo, sino que algo dentro les mueva y les remueva. Hay otro tipo de lenguaje que sobrepasa a las palabras. Y esto es así no solo en la literatura; te encuentras la misma situación con el arte en general. Ten en cuenta que además, los Squats o casas ocupas de allí no tienen nada que ver con las “pocilgas” que el imaginario colectivo social nos ha metido en la cabeza; son auténticas galerías de arte montadas en edificios llenos de artistas que desarrollan su actividad allí apoyados por el mismo estado. Se organizan exposiciones, eventos, presentaciones, etc…  puedes oler que la ciudad se mueve, que suceden cosas. En general están muy abiertos a todo aquello que signifique “algo distinto”; tal vez en España nos han criado en el “miedo católico” a las cosas que en realidad nos dan libertad para experimentar sin complejos, y en Holanda su protestantismo les pone un “¿Por qué no?” en la boca ante una propuesta diferente…

 

 

4- Ya en general, ¿qué cree que lleva a los jóvenes a la poesía? Porque aunque es tenida como un arte en decadencia, en realidad, cada vez hay más jóvenes escribiendo poesía

 

Buena pregunta esta… ¿por curiosidad? ¿Como un reto? ¿Por creatividad? No lo sé…

Pero fíjate en que todo evoluciona, y hoy en día la poesía sigue en los libros, sí, pero… ¿qué me dices de la música? Cantantes como Andrés Calamaro o Joaquín Sabina, estilos como el Hip Hop que mueven a la mayor parte de los jóvenes y donde la piedra angular es la poesía. La cultura del flamenco esta conectadísima con autores como Lorca o Unamuno…

 

La juventud está en pleno contacto con la poesía; el siguiente paso tras escuchar un disco de Bunbury es investigar por internet, descubrir autores, libros, carreras, vidas, etc…  lo veo lo más lógico del mundo, sobre todo en gente joven, con inquietudes.

Por otra parte, tal vez también tenga algo que ver la regla de “no hay reglas” para escribir, algo que te permite explotar de la manera que quieras y te da toda la libertad para experimentar.

Lo que está claro es que este estilo está vivo y se mueve, aunque siga sin estar reconocido al nivel de la novela.

 

 

5- Reside en Barcelona y Ámsterdam: ¿Qué diferencias encuentra entre el panorama poético y editorial en ambos países?

 

Allí veo que hay bastante lugar a la improvisación. Los artistas arriesgan, la industria apuesta.

Es más fácil poder vivir de tus libros; si eres holandés y eres artista existe una especie de “sueldo” que el estado te asigna para que puedas vivir de tu arte. Luego aparte está lo que ganes de venta de libros, escribiendo en una revista, etc… Increíble, ¿no crees?

 

 

6- Usted ha apostado por una técnica innovadora en todas sus obras: ¿Hay poca búsqueda, poco riesgo en la poesía española?

 

Si hablamos de los poetas que están establecidos, tengo que decir que en general bajo mi punto de vista SI, hay poco riesgo aunque siempre hay excepciones.

Si hablamos de autores “underground” la respuesta es radicalmente distinta.

Creo que como comentábamos antes, aquí lo diferente asusta, con lo que nunca veremos un premio LOEWE con un poemario distinto a lo establecido. ¡Ojo! Que dentro del circuito alternativo también hay mucha “paja”, pero sí es verdad que las propuestas son más diferentes. Estoy orgulloso de tener amigos poetas que viven al margen de editoriales, concursos o industria alguna y que hacen que al acabar de leer un poema suyo piense: “¿Qué hago yo escribiendo?”… es el caso de Alex Badal, por ejemplo, del que cuando veo tanto su trabajo literario como su trayectoria en infinidad de jams, lecturas y presentaciones, la única palabra que me sale por la boca es “AUTÉNTICO”.

 

Aquí la pregunta es la de siempre: “¿Quieres escribir algo para que le guste a todo el mundo, que tenga más opciones en concursos de cáliz conservador (casi todos) y a los jurados les haga tilín, o tu manuscrito eres TÚ, le pese a quien le pese y aunque vayas a recibir un NO por parte del 98% de las editoriales a las que lo mandes?”.

 

 

7 – Una última pregunta que solemos hacer a todos nuestros entrevistados: ¿Qué influencias has tenido o manejado a al hora de crear este libro?

 

Creo que quise hacer algo muy parecido a un libro que me marcó mucho y me sigue pareciendo una oscura obra maestra: ALDEA, de mi paisano Juan Vicente Piqueras. Eso, y una película que me tuvo con la boca abierta toda mi infancia: la original Furia de titanes.

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