Falta de rigor histórico en ESOS DÍAS AZULES de Nieves Herrero

CARTA ABIERTA A NIEVES HERRERO, MOTIVADA POR LA LECTURA DE SU ÚLTIMA “NOVELA”

 

Hace algo más de semana y media que he puesto punto final a la lectura de lo que puede denominarse su última novela, acumulando en mí toda la indignación que me ha provocado la continuada lectura del enorme número de páginas dedicadas a la exaltación de una fantasía romántica alimentada desde hace bastante tiempo por la vanidad de su protagonista y la inconsciencia de sus continuadores, entre los que brilla usted como una de las últimas falsas luminosidades; sí, he necesitado tiempo para rebajar, antes de componer este pequeño resumen de aclaraciones a las continuadas falsedades y fantasías que acumula usted, al igual que los claros equívocos de ambientación e historia de la época, pues mi intención es ser lo más neutro posible sobre el tema.

Naturalmente que usted de forma muy razonable, puede argüirme que tratándose de una novela, la libertad del autor es ilimitada; tiene usted razón y no se la puedo ni quiero negar, pero también añado que en torno a este principio, todo tiene unos límites, y más si calificamos de “novela histórica” la narración, que no es permitido el saltárselos. Y usted lleva a cabo ese salto, apoyada sin duda alguna en la sombra de la nieta de Pilar de Valderrama que llevada de un muy noble intento de restablecer la memoria de su abuela, la convence de que pergeñe un relato basado en esos “amores” —y permítame las comillas— más fantasiosos todavía, si cabe, que los desgranados por la poetisa en aquellas Memorias tan carentes de fiabilidad como pueden ser estos rescoldos que usted esparce un poco sin ton ni son para lectura de la mayoría de los españolitos, si cabe la suerte de ser bien acogido su relato.

Pero comete usted un grave error —y casi le diría que imperdonable— al tomar como figura oponente a la de la protagonista, la figura de Antonio Machado; personalidad que debería estar por encima de cualquier apasionado relato, dado su carácter de ejemplo a seguir por cualquier compatriota que se precie y al que, finalmente, tirios y troyanos han acabado rindiendo tributo de admiración y respeto. Lo torna usted ridículo y lamentable, siervo y víctima propiciatoria de los caprichos y arbitrariedades de una pretendida poeta que sin su apoyo o esa cuestionable relación, hubiera pasado sin pena ni gloria por la poesía nacional. Pero no tema, no voy a entrar aquí en análisis que no encajaría en el tono de esta Carta Abierta, ni tan siquiera viene a cuento del contexto de la misma.

Y vamos ya, tras estos prolegómenos de apertura, a lo que realmente importa dejar claro sobre su libro. Y le ruego que tenga en cuenta que quien esto escribe es un machadista que ha dedicado algo más de sesenta años al estudio de la obra, la vida y el pensar de nuestro gran poeta nacional. O sea, que no hablo por hablar. Se trata de una novela plana, que limita su desarrollo e intriga —si así puede denominarse ese ligero guion argumental, a pasar sobre ello sin más; no ahonda en los personajes, ni establece una detención, por mínima que fuese, en el fondo histórico y social en el que trata de apoyarse sin éxito alguno. Puedo confirmarle, sin ánimo alguno de presunción —estaría de más por mi parte— de que la lectura ha sido lenta, quizá demasiado, subrayando aquellos puntos que he considerado dignos de atención, tanto en lo que concierne a errores de interpretación de determinadas situaciones vividas por los protagonistas, como de ambientación histórica para los que bastaba con una simple consulta —fechas, detalles— al tan traído y llevado Google, así como otros de tipo cronológico y, por descontado, todos aquellos que inciden sobre la situación vivida por ambos. Todo debidamente subrayado en las páginas de su “novela” y comentada en notas que, de mayor o menos extensión, abarcan un conjunto de veinte páginas en un bloc de notas tamaño folio.

Así, a modo de ejemplo, una que no menciona más que como indicativo de un lugar de veraneo, y que resalta a cualquier buen conocedor de la Historia actual; puede usted encontrarla en la página 528, y que repite en dos ocasiones en la misma, refiriéndose al Alto de los Leones, en fecha en la que todavía se denominaba con el nombre original, como Alto del león, por la columna que, en su cima, se levantaba culminada por un animal de dicha especie; la pluralización proviene de los primeros encuentros mantenidos allí por grupos falangistas deseosos de alcanzar de forma inmediata Madrid y las columnas de milicianos que se le opusieron, con resultado nulo especialmente para los asaltantes que murieron masivamente, al igual que sus defensores. Al concluir la contienda fue rebautizado pluralizando el nombre, en honor de los asaltantes falangistas, pues dudo mucho que entre esos leones se tuviese en cuenta a los defensores avanzados del frente de Madrid; así como la señalización de la Gran Guerra de 1914-1918 como Primera Guerra Mundial, cuando todavía faltaban bastantes años para el comienzo de la Segunda. Esto en la página 289. Algunos de esta especie se encuentran a lo largo de sus páginas. Como la absoluta carencia de conocimiento sobre la Ópera, sus costumbres y situación local de la misma, o respecto a la clase en la que se acomoda para su primer viaje a Segovia.

Más relacionados con el hecho en sí están, por ejemplo, reflejados en la pág. 98 al referirse al primer beso, casi un asalto en toda regla, entre ambos, reiterado a la entrada del hotel, este ya que con la aquiescencia de las dos partes. Pura fantasía pues la propia Pilar no alude en ningún momento a estos intercambios cariñosos, que si bien resultan normales en todas las parejas —y más hoy día— no resultan creíbles en aquellos años y mucho menos fuera de determinados ámbitos de discreta intimidad. No hay que olvidar que estamos en 1929, en plena monarquía de Alfonso XIII. Podemos continuar citando otros ejemplos tomados un tanto al azar de las notas que fui redactando; por ejemplo en la pág. 129, en la que la interpretación que usted da de la correspondencia es correcta, al poner en el pensamiento de Pilar lo que muchos pensamos de las mismas; que son firmadas por un adolescente y no obra de un hombre hecho y derecho como lo era el poeta y que, por ello, hacen dudar un tanto de la cordura del Antonio Machado centrado en tal correspondencia; o la 391 y siguientes, en las que describe con una buena carga de fantasía algo que en realidad no ocurrió, al menos a través de las fuentes de las que se suele disponer. Significaría en este caso que por una vez —¡una sola!— Pilar cede o sucumbe a la pasión, algo que está muy lejos de sugerir cualquier intentona de interpretación, aún las más favorables a los mencionados amoríos. Pero dejemos correr la imaginación de la narradora, capaz de ir más lejos que los propios y reales protagonistas. Así pone en duda la integridad moral de la protagonista, ¡aunque sea por una sola vez!, y deja en entredicho todo el camino a seguir. Finalmente, y por no abrumar de notas esta carta abierta, en la página 423, transcribe una carta de la propia Pilar. ¿Quién se la proporcionó? ¿Su nieta? Obran ustedes con el mismo —rigor que lo hicieron en su momento Concha Espina y la abuela de su apoyo, ya que dado el carácter del libro, si la carta, como otras de ella así como algunas también transcritas de Antonio son reales, deberían ser reproducidas en facsímil, como hace con una de las ya conocidas, y si no existen, como en realidad ha de suponerse, ¿por qué levantar dudas que pueden causar muchos malentendidos? Es este, lamentablemente, defecto que la acompaña desde la primera línea de libro, puesto que ni el título resulta ser el verdadero, ya que Antonio nunca escribió “ESOS”, sino “ESTOS”.

Y como conclusión a todas estas anotaciones, me atrevo, por ser quizá la de mayor importancia, a comentar una afirmación gratuita que expone usted en la pág. 103, al hacerle decir a Antonio Machado, en un corto diálogo con Pilar: Pero he camuflado tu nombre. (…) ¿Y cómo me has llamado? —Guiomar; algo tan absolutamente falso que se cae por su propio peso. ¿De dónde ha sacado usted tal afirmación? Si en realidad se trata de un documento en el que el poeta la bautiza así, este es un dato tremendamente importante, pues todos los que nos hemos mostrado renuentes a tal relación —y yo el primero— entre ambos nombres habríamos estado trabajando en vano, pero sabríamos renunciar a todos nuestros postulados; más, si es pura invención, esta sobrepasa todos los límites y obligación tanto de usted como de la nieta, si es la que en realidad se encuentra poseedora de tal documento, era el de callarse y no continuar sembrando falsedades aquí y allá.

En fin, que debo renunciar a proseguir, pues ante tal cúmulo de disparates uno se siente incapaz en mensaje como este, de transcribirlos uno por uno.

Aparte los señalados existen otros de mayor calado que forzosamente han de quedar fuera de lo aquí expuesto, y para los cuales esta carta no es el lugar más apropiado para discutirlos. Otros foros hay más serios donde podrán desmenuzarse, si es que se presenta la ocasión.

Y créame, siento un alivio enorme al ver que en mi guía semanal de publicaciones
—el suplemento Babelia de El País— pasa usted absolutamente desapercibida, pues ni en las publicaciones presentadas en la Feria del Libro se hace mención alguna a su novelita.

Firmado: Miguel Ángel Baamonde Hermida: (baaher@outlook.es), autor de Guiomar, asedio a un fantasma; la antología La poesía enamorada de AM; Leonor. Memoria de la niña-esposa e innúmeros artículos sobre el tema, que podrá usted rastrear en las siguientes webs: Abel Martín, antoniomachadoensoria, Magazine Modernista y posiblemente algún otro que en estos momentos se me escapa.

 

 

NOTAS.

Tomadas al hilo de la lectura de la novela en cuestión.

Abreviaturas.

AM: Antonio Machado.                                                                                                       PV: Pilar de Valderrama.                                                                                                  NH: Nieves Herrero.                                                                                                 CE: Concha Espina.                                                                                                 OC: Obras Completas. Edición de O. Macrì par Espasa.                                         OPP: am: Obras-Poesía. Prosa. Edit. Losada, de Buenos Aires.                                          LC: Los Complementarios.                                                                                                          M: Memorias de PV.                                                                                                           E: Epistolario de AM; edición ed. de J. Domenech                                                              RO: Revista de Occidente.

 

 

  1. TITULO: No es “ESOS”, sino “ESTOS”. Puede consultarse cualquier colección machadiana de poemas, sus OC de Espasa u OPP de Losada.
  2. SUBTITULO: El verso se corresponde con el soneto LC, transcripción de LC, en pg.151; fue escrito en 1923 e incluido en NC (1924). En forma dialogada se corresponden con la Escena VIII del Acto I de Julianillo Valcárcel o Desdichas de la fortuna. En todo caso nada tiene que ver con PV ni su relación, que fue todo lo contrario a lo que señalan los versos.
  3. Pág. 15: Juan, el mecánico de su madre. —Dos coches para la familia Martínez Romarate y la madre de PV; también, aunque figura algo más adelante, otro para la madre de Rafael, el marido. El dato es reflejo de que la familia entraba no en la clase media alta, sino en la “élite” que giraba en torno a Palacio, la Monarquía y los Monarcas, rozando el nivel de la aristocracia.
  4. Pág.18: … tienen entradas para la ópera. —A la Opera se solía acudir vestidos de gala, lo que no cuadra en el relato de NH, ya que si habían quedado en asistir a la misma, al abandonar el Lyceum Club, lo exigido es que fuera a cambiarse a casa de atuendo. Claro que las prisas… Aparte este detalle, la Opera solía celebrarse en el Teatro Real o, en ocasiones muy especiales, se trasladaban al Teatro de la Zarzuela, inaugurado en 1856; nunca al María Guerrero, nombre inexistente en 1928, ya que todavía se denominaba Teatro de la Princesa y se cambió a raíz del fallecimiento de su propietaria, la familia de la actriz María Guerrero. (Ver carta 4, pág. 81, de la edición de Depretis).
  5. Pág. 19: Solo tenía veinte años. —La joven suicida, de la que es factible encontrar datos en la prensa de esos días, contaba sobre los 25/ 27 años. Puede consultarse la noticia en los periódicos La Voz (17-III-28), La Libertad (18-III-28)y Heraldo de Madrid (19-III-28), de acuerdo con Gibson, pág. 688, nota 13).
  6. Págs. 19-21: Resulta muy raro que Rafael contara todo el suceso del suicidio en el coche y con el chofer de testigo de la conversación. No es normal, ya que lo más lógico es que la esperase en casa y allí le diese cuenta de la noticia.
  7. Pág. 22: Mañana por la mañana me iré a —Tampoco es normal la resolución de PV de abandonar la casa de forma intempestiva y sin explicación alguna de su viaje, en la forma en la que se describe. Por lo menos a sus hijos una interpretación, por mentirosa que fuese o una despedida que sonase a normal. Nada de eso apunta NH.
  8. Pág. 24: ¿Por qué no haces por conocer a tu admirado escritor AM?
    —Falsedad total. La tarjeta se la entrega a petición suya María Calvo con motivo de su segunda visita a Segovia. Ver en “M” pág. 43.
  9. Pág. 25: En el vagón de madera de pino rojizo. —Los trenes de entonces y muchos años después, contaban con tres clases, según el nivel de los pasajeros. 1ª para la clase acomodada; contaba con compartimentos de seis asientos en la pequeña cabina, tres y tres; 2ª para la clase media en general; contaba con ocho asientos, cuatro y cuatro; la 3ª, que acogía al elemento popular, tenía los bancos de madera y cabida para diez pasajeros, cinco y cinco. Ante mí Horarios ferroviarios de 1928 con salidas y llegadas de y a Madrid; de todos los que pasan por Segovia el más directo era el que iba a Lisboa, con diversos horarios de mañana y tarde. Salvo dos, con salida muy tardía y el de Lujo o Lusitania Express, todos llevaban las tres clases. NH no hace indicación alguna, salvo la referencia a los asientos de madera ni al horario del tren que la condujo a Segovia, resulta muy raro que eligiese tercera, habiendo llegado a la estación en coche particular y dada su situación social.
  10. Pág. 39: ¿Habéis visto lo que pone hoy el periódico? —Periódicos había en el Madrid de los veinte bastantes y de distintas orientaciones. NH hace una mención vaga y no particularizada: El periódico dice…, y sin que ninguna del grupo responda ¿Cuál?, parece dar a entender que solo existía uno. Craso error, pues si desconocía tal dato, le bastaba con recurrir A la Historia del periodismo, publicada en tres tomos por Alianza Editorial hace algunos años.
  11. Pág. 50: Posible explicación del motivo por el que solicita la carta que provoca el encuentro entre AM y PV. No está mal planteado, dadas las circunstancias que acompañan a PV.
  12. Pág. 69: Eran dos poetas con sensibilidades parecidas. —Frase bastante acertada. Todos los poetas gozan de este privilegio. Ya que en caso contrario no serían poetas. La diferencia estriba en que dicha sensibilidad repercuta de idéntica o distinta manera en el hacer y sentir de cada uno. En el fondo se trata de una frase bastante manida.
  13. PÁG. 70: …se veía eclipsado por la personalidad de Pilar. —Los encuentros difieren algo con lo mantenido por PV. Aquí repite los paseos mientras PV deja en blanco un espacio cronológico hasta su siguiente encuentro en Madrid. Pero hay que tener claro en todo momento que se trata, en realidad de una novela, aunque encierre las características de algo muy parecido al libro de CE.

La novelista utiliza en sus primeras líneas la palabra “eclipsado” utilizada por PV y su arrolladora personalidad. Es exagerado el artificio novelístico, que parece venía arrastrado por los Encuentros en la MyP en los que la conclusión es que PV se vio “ensombrecida” por el peso de AM. Claro que los que tomaron parte en dichos Encuentros, incluida la autora, no eran nadie al lado del más humilde de los investigadores machadianos.

  1. Pág. 71: Leonor le hizo saber que deseaba casarse con él. Un tanto arriesgada y gratuita la afirmación.
  2. El padre de la niña mostró su oposición ante la diferencia de edad. —Un tanto arriesgada y gratuita la afirmación. El padre de Leonor fue renuente al inicio de la relación, pero aceptó de buen grado el noviazgo y consiguiente matrimonio. Hay que leer más y no solo lo favorable a PV. Por eso la Bibliografía es descaradamente tendenciosa y favorable a PV, única en estudios favorables a su protagonista.
  3. Pág. 79: Tu discurso de entrada en la Real Academia de la Lengua. ¿Ya lo tienes escrito? —El párrafo se corresponde con la carta núm. 5 de 24 de Enero de 1930 (Depretis) Quizá resulte gratuita por parte de NH su mención a la Academia, aunque se efectúe de acuerdo con la novela, un año después de su elección (esta, en realidad se llevó a cabo en 1927) De la fecha de la carta es fácil deducir que la respuesta de AM a PV se lleva a efecto tres años después. Aquí intercala varias frases pertenecientes a cartas dirigidas con bastante anterioridad a Unamuno.
  4. Pág.85: … ha sido la Sanjurjada. —Si nos mantenemos en 1928 —fecha sobradamente conocida— y se alude a la sanjurjada y su fracaso, hay, lógicamente, un error de fechas y conspiración. La conspiración de Sanjurjo tuvo lugar en Sevilla en 1931 contra la recién proclamada República, mientras la Sanjuanada, que es a la que realmente alude AM, tiene lugar en Valencia y es en contra de Primo de Rivera, y tuvo lugar días después de la fecha de la carta. Un craso error histórico que avala la escasa información histórica de la autora. Y eso que incluye en su tendenciosa Bibliografía el meritorio trabajo de Depretis sobre los originales machadianos. Le bastaba haber consultado la Nota 14 dela carta 6, pág.104.
  5. Pág. 93: … hace un tiempo olvidé el color de los ojos de mi infortunada Leonor. (…) Percatarme de algo tan terrible como perder de la memoria el color de los ojos de mi esposa me perturbó me perturba. —Claro referente la poesía Parergón (CLXII) de NC.
  6. Pág. 97: Antes de llegar se paró en seco. (…) ¡Oh Dios, Madonna del Pilar! —Actitud teatral en alguien que quiere causar algo más que buena impresión, y claro preámbulo para explicar la reacción del poeta que, al verla tan cerca, se expresa con el primer verso suyo el soneto en el que, por única vez, utiliza el nombre de Pilar. (Ver soneto S.LXI, pág.817 de PC).
  7. Pág. 98: Después la besó. —¿En dónde la besó? ¿En la mejilla? Un tanto arriesgado el acto, si fue real y no invención, dadas las circunstancias y el lugar. AM está siendo víctima de todo un proceso de seducción.

Aquel traje azul… sellaba su salvación. —La simbología que NH otorga al azul está significativamente orientada hacia el nombre de Guiomar; algo que queda tan claramente de manifiesto que causa pudor el leerlo.

  1. Pág. 100: Y en el amor la locura es lo sensato, si no, no es amor. —AM trae a colación el verso del subtítulo, que la autora aprovecha para explicar situación y actitudes de sus personajes. No está mal traído en este caso.
  2. Pág. 101: ¿Cómo si me hubieras conocido antes? ¿Eso es lo que quieres decir? —La pregunta de PV con el tercer cuarteto del conjunto S-XXXVII, pág. 782 de OP-I, así como la respuesta de AM, figura en la carta núm.2 de 14 de Enero de 1929 (Ver Depretis, de donde la recoge Macrì).
  3. Pág. 100: AM trae a colación el verso del subtítulo, que NH aprovecha para explicar situación y actitudes de los personajes. No está mal traído en este caso.
  4. Pág. 101: La pregunta de PV con el primer cuarteto de S-XXXVII, (pág.782 de PC), así como la respuesta de AM figura en la carta núm. 2 de 14 de Enero de 1929. De allí la recoge Macrì en su edición.
  5. Pág. 102: Sin embargo, ya sabes que no puedo hacer lo que yo quiera. No olvides que soy una mujer casada y con tres —PV es más contundente en sus M, tanto en el planteamiento suyo como en la respuesta de AM, (pág.45 de sus M).NH trata de quitar hierro a la situación promoviendo un escenario más favorable que en PV no existe.
  6. Pág. 103: Te he escrito unos versos… pero he camuflado tu nombre en otro. ¿Y cómo me has llamado? Guiomar. —Intento de explicación de que los versos a Guiomar están destinados a PV. La sugerencia caer por su propio peso al compararlos con la situación descrita en la novela. Naturalmente se corresponden con el II y el III de la primera entrega de las El poeta se acercó más y la besó en la boca. —Primer beso en la boca, por sorpresa.
  7. Pág. 104: Unieron sus labios con tal intensidad que parecían dos adolescentes descubriendo el amor por primera vez. —Segundo beso, a los pocos minutos en la puerta del Hotel. Beso ya consentido, no por sorpresa como fue el primero, que plantea muchos interrogantes, que poco a poco irán deshaciendo a medida que se avanza en la novela.
  8. Pág. 108: El viaje se hizo interminable… Pilar iba en silencio. —En efecto, PV viaja en tercera clase, pues la descripción de NH se corresponde con ese ambiente de cordial camaradería; algo inexistente entre los viajeros de primera y suavizado en segunda. ¿Por qué? La decisión de la novelista no encaja con el nivel social de la protagonista.
  9. Pág. 113: Exactamente igual que cuando Leonor le dijo que con quién quería casarse era con él, y no con el barbero que parecía interesado en ella. —Frase fuera de contexto que remite al poema en el que se incluye el previo que AM deja sobre la mesa como aparente declaración amorosa, que figura en págs. 504-505 de OP-I y 884 de OPP; fue publicado por vez primera en La Lectura en 1909. Se incluye aparte la versión definitiva, en la mencionada OPP y pág. correspondiente. Bajo el título de
  10. Pág. 114: Pilar, Guiomar, Pilar, Guiomar… Mi musa —se decía—. El meollo del problema. Con esta frase la novelista arriesga mucho, ya que antes de 1928 AM abandona prácticamente la poesía, salvo esporádicas incursiones y compromisos, por la prosa; y precisamente es en 1828 cuando menos publica, salvo la edición segunda de sus PC, consistiendo su prosa en artículos periodísticos, al tiempo que continúa con su teatro en colaboración con su hermano Manuel y poco más. No es, pues, su año más proclive para recibir visitas de cualquier tipo de musa, aunque sí da a conocer en RO los poemas II y III de sus Canciones a Guiomar. De ahí posiblemente la confusión creada por la interesada protagonista de la novela.
  11. Pág. 116: Carmen Baroja acudió a visitarla. —Si PV y Carmen Baroja eran tan amigas, ¿por qué esta última no la menciona en sus Memorias? La libertad de NH novelando me parece excesiva.
  12. Pág. 121: En un jardín te he soñado… escribió. —Verso correspondiente a la Canción II de Guiomar. No resulta difícil manipular algunos versos, aislándolos del contexto, de tal forma que nada tienen de común con el resto de la Canción.

Veinte años. … justo al ver a Rafael doblar la esquina. —Reiteración en la edad. El siguiente subrayado es pura novelería, pues aunque nadie puede penetrar en la intención de un suicida, la lógica inclina presuponer que el acto se produce por la despedida —¿definitiva; tras una fuerte riza y consiguiente abandono? —y no por ver aparecer al amante a la vuelta de la esquina, fuesen —repito— las que fuesen las causas de su acción. ¡Vaya usted a saber!

  1. Pág. 125. Hora del último sol. / La damita de mis sueños/ se asoma a mi corazón. —Otro poema —terceto e realidad— que menciona PV como incluido en una de sus cartas. Un repaso a estas arroja una certeza a su inexistencia como parte de cualquier de ellas. Sí se incluye, y como publicado en una de las que transcribe, en la obra de CE, formando parte de una complicadísima transcripción formada por tres fragmentos de diferentes cartas, incluido como parte de uno de los citados. Escribí un pequeño trabajo sobre ello con tal motivo, que se dio a conocer en la web de Jordi Domenech:
  2. Abel Martín.
  3. Pág. 129: Pilar sonrió al pensar que esa carta parecía la de un adolescente enamorado más que la de un hombre con la vida hecha. —La opinión de NH es correcta y coincidente con la de la mayoría de estudiosos machadianos y en especial de la correspondencia como tal, lo que hace dudar un poco de la cordura del poeta o en correspondencia con un soneto ya aludido y llevado incluso a diálogo teatral.
  4. Págs. 132-135: Pero los dos se fundieron en un beso largo y apasionado… Se volvieron a besar… Se puso en pie y se volvieron a fundir en un abrazo que acabo en un beso. —Muchos besos, todos ellos apasionados, como preámbulo a unas relaciones que se sostienen solo por la amistad espiritual que en más de una ocasión señala PV. ¡Qué peso el de la Santa Religión y qué mal la han entendido muchos de sus fieles! Pensando cómo PV no tiene por qué extrañar ese terrible y angustioso poema —prosa y verso independientes, formando una sola unidad— titulado Castidad y qué freno, casi en seco, para AM.
  5. Pág. 133: …yo proclamo con Unamuno la santidad del impudor. —NH trae a colación un fragmento referente a Unamuno, que no he podido localizar.
  6. Pág. 135: Se puso en pie y se volvieron a fundir en un abrazo que acabó en un beso. —Más besos y manos enlazadas. Todo un largo preámbulo a una romántica historia de amor, con todas sus consecuencias. ¿De verdad pudo ser así? Ella, tan católica, posiblemente de confesión semanal y madre, ¿cómo pudo dejarse arrastrar a un amor un tanto enloquecido y contrariar así sus principios? Porque no hay más que leer sus M para chocar frontalmente cono que NH deja claramente de manifiesto en estas páginas.
  7. Pág 136: Intentando buscar un nombre a su teatro, fueron lanzando ideas al aire… La búsqueda de nombre para su teatro choca con lo que la propia PV escribe en sus M (pág. 47), aunque ambas se complementan, pues el hecho de que le pidiese a su “amado” que pensase en ello, no obstaculiza para nada la búsqueda familiar.
  8. Pág. 150: … le contaba en la carta… Una primera carta que no se transcribe, sino que tan solo se comenta, por lo que es dudosa su existencia real. NH apunta un asomo de celos —cada vez cuesta más creer en esos apasionamientos iniciales, dados los resultados, a no ser que NH… —celos provocados por la presencia en una de las tertulias fraternas y de una recitadora de fama internacional —¿Berta Singerman?—, aunque pueden ser estos celos una invención de la autora del panfleto.
  9. Pág. 151: No hay vejez si el alma es joven. —NH debe ignorar que pone en la pluma de PV un verso anterior a la carta, procedente de Huerto cerrado; libro enviado a AM antes de conocerlo personalmente (ver pág. 41 de sus M).
  10. Pág172: Otra cita equivocada. Ya que el poema es también del libro mencionado (pág.23 de OP). ¿Es que esta señora no tiene idea de la cronología? Aunque bien puede pertenecer como incluido en la carta que firma Pilar en esta misma página; carta que hemos de dar por apócrifa mientras no se demuestre su existencia mediante el facsímil correspondiente, NH da por buena la constatación de que la mayoría de los lectores de su folletín ignoran tanto la poesía de AM como la de PV, por lo que se toma amplias libertades en su desarrollo novelero; de todas formas la ignorancia sobre la poesía de PV es otra prueba manifiesta del escaso arraigo que su obra ha tenido y que su conocimiento se debe tan solo a la maniobra que dio comienzo en el libro de Concha Espina.
  11. Pág. 175: … a modo de adelanto algunas de sus poesías que había escrito para su último libro Huerto cerrado. —La mención al libro poético, al igual que a las poesías recitadas, es una reincidencia equivocada, pues en esa fecha ya estaba publicado, y aquí sí que no puede achacarse a una licencia de NH, pues la mención solo señala una falta total de atención al simple acontecer de los hechos.
  12. Pág. 189: La mujer se propone atraer, a la diosa le basta ser para dominar.
    —La frase corresponde a carta posterior a la fecha de ese verano de 1928, pero muy bien pudo ocurrírsele a AM en ese año. En cuanto a la conversación con José, NH recoge la sugerencia de que fue él el único que llegó a conocer esa relación. La novelización del episodio lleva a NH a hacer partícipe del secreto a su hermano José, incluso en lo que concierne al nombre. Esto es mucho especular.
  13. Págs. 200-205: Mientras Pilar esperaba una nueva cita… Disimula hermano —le llegó a decir Manuel—… Episodio totalmente novelesco, solo importa en estos comentarios el esfuerzo de la novelista para dar a entender que en la familia del poeta el secreto ya no era tal secreto, incluso sobre el nombre de la persona, puesto en esta ocasión en boca de Manuel, señal de que el mismo ya había transcendido en el ámbito familiar. ¿Cómo explicarlo? AM ya había dado a conocer los dos poemas a Guiomar, así como el Cancionero; es posible que explicase la conexión entre ambos escritos, aunque faltase tiempo para la publicación total que completase su Cancionero apócrifo.
  14. Págs. 205-207: Sus labios se buscaron con deseo. (…) Se dieron un beso inacabable… —Más besos apasionados y de auténticos enamorados, siendo la mención del último el final de muchas de las cartas de AM; final, por otra parte de despedida, tachado por PV en las cartas que lo contienen. Una indicación más de las contraposiciones entre las que se mueve —de acuerdo con el relato— la protagonista de este amor insensato, a la que, alcanzado determinado punto, todo parece escapársele de las manos.
  15. Pág. 219: Había una barrera que se alzaba entre ellos: sus creencias religiosas. —Acompañadas por las sociales, tanto más fuertes en ocasiones y con mayor presión sobre ella; y sus hijos que, al parecer, y de acuerdo con sus creencias, eran lo más importante de todo. ¡Incluso frente al propio AM!
  16. Pág.220: … personajes, José Luis, hijo del cacique Don Diego, prometido de Lola… Las reacciones de Pilar y la defensa de su virtud le sirvieron como inspiración para el personaje de su obra de teatro. —La novelista demuestra una vez más que, al igual que PV, ha pasado superficialmente por la obra del poeta, incluso en algo tan poco profundo como puede ser la superficie de un argumento. Otra cosa es saber para lo que sirve. Ni José Luis es prometido de La Lola ni a esta se le pasa por la cabeza el serlo. ¡Tengamos un poquito de seriedad! Es mucho afirmar, cuando no se conoce más que superficialmente la obra, que PV le sirvió de inspiración, aunque ella lo afirme rotundamente, para el personaje central. Existen muchos estudiosos de ella y en ninguno se vislumbra dicha posible influencia, ¿o emplearíamos mejor la palabra inspiración?
  17. Pág. 227: Al final encontramos una vacante en Baeza… tarjeras postales y devocionarios. —Todo el párrafo sobre Baeza está tomado de una carta a Unamuno —la primera desde su nuevo destino— de Junio de 1913 (E; pág. 119).
  18. Pág. 228: Hay algo nuestro en la comedia. —Vanidad pura sin necesidad de más aditamentos; y las palabras que siguen del poeta no son más que un consuelo a tanta vanidad. La obra claramente se desliza por la pendiente contraria a la pretendida verdad de esa verdad a medias, y contra esto es precisamente contra lo que hay que luchar, pues es algo que solo hacen esos escritores de segunda y tercera fila apoyados por intereses más o menos espurios e interesados.
  19. Pág. 229: Falta que le pongas que “el corazón de La Lola, / solo en la copla se entrega. —La famosa, or repetida, estrofa de PV que su “enamorado” incluye en la obra, da a entender, contrariamente a lo que AM apunta en la carta correspondiente (Depretis, pág. 133, carta 9), que tan solo ha sido el dístico lo que se incluye entre lo que PV puso de su cosecha, ya que parece que lo suscrito por ella era de mayor amplitud. De todos modos resulta muy cuestionable, y habla muy poco en favor del poeta, la introducción de dichos versitos sin previa consulta con su hermano y co-autor.
  20. Pág. 232: Saldré con Hortensia y le pediré a Juan que vaya y venga a por mí…. ¡Claro,”ma petite”! Y le diré que utilizarás a mi mecánico. —Se confirma lo de los dos coches familiares —nota 3— el propio de la familia y el de su madre, detalle que pone de manifiesto, una vez más, el alto nivel social de PV.
  21. Pág. 250: Transcripción, interpretándola solo como coetánea de la segunda de las Canciones a Guiomar (ver nota 20), algo que demuestra insistentemente la falta de control sobre lo que escribe, o le inspiran, de la novelista.
  22. Pág. 258: … estreno del Teatro Fantasio… con la asistencia incluso del Rey Alfonso XIII. —Asistencia que afianza más la posición social familiar. Dudo mucho que S. M. acudiese al de la familia Baroja. Ahora bien, ¿cómo sabe NH que la asistencia del Monarca es un hecho real? ¿Existe alguna prueba gráfica, y de ser así, por qué no se publica y da a conocer? Pero me temo que tanto NH como la nieta de PV se parecen más a inspiradora y abuela, en la que la fantasía y la vanidad no tenían límites.
  23. Pág. 259: … por la invitación que les hizo el Rey para asistir en Sevilla a la inauguración de la Exposición Iberoamericana. —Continúa la “amistad” o favor real, ya que solía ser un privilegio a cualquier invitación a cualquier evento monárquico.
  24. Pág. 260: … el Alto de Los Leones. —El nombre original hasta después de la guerra era Alto del León por el obelisco que lo coronaba. La pluralización se llevó a cabo con posterioridad para homenajear al Tercio falangista que intentó tomarlo en los primeros días de la rebelión, siendo defendido por los grupos de milicianos que subían al mismo desde Madrid. Las violentas escaramuzas concluyeron con un gran número de muertos, con resultado nulo. El cambio hay que suponerlo en aquellos años que era un homenaje al Tercio de falangistas y no a la totalidad de los que allí combatieron.
  25. Pág. 261: Otra pifia que se hubiera solucionado con facilidad si NH hubiese leído la obra de AM: Juan de Mairena (cap. IV), en el que demostraba lo poco amigo que era delos banquetes. ¡Pero, claro: había que leerse al poeta! Y si llegó a hacerlo, ¡qué poca atención puso en ello!
  26. Págs. 264-265: Antonio quería que RO publicara sus poemas en Septiembre Por una vez aparece NH adaptándose a la cronología, al señalar la publicación de las Canciones en RO, sugiriendo un proceso de realización que no se contradice con la posible realidad. … todos los versos que os he leído están inspirados en ella. (…) Se ha convertido en mi musa. —Todo el conjunto ni está inspirado en ella ni PV se ha convertido en su musa. Pero, claro; las libertades novelísticas, ya se sabe… Puede relacionarse este apunte con la última parte de mi libro Guiomar, asedio a un fantasma: Una nueva lectura de las Canciones a Guiomar, en donde se estudia con detalle todo el proceso.
  27. Pág. 266: Hermano, eres Antonio Machado y ella una escritora que nadie conoce. A tu lado, solo tiene que ganar. ¿No te das cuenta? —Por una vez la novelista roza la realidad, ya que la expresión de José es certera. Al 100 x 100. Solo un estado mental transitorio puede explicar la actitud del poeta respecto a PV.
  28. Págs. 272-273: Entre ambas páginas, a modo de encarte, se reproduce original de AM de carta sobradamente conocida, así como su transcripción, ¿No hubiera sido más certero publicar, si es que existen realmente, esas otras que se transcriben casi al final de la novela, así como la Introducción, que semeja una hoja de diario? ¿O es, como se sospecha, que es real su inexistencia y solo invención tanto de la inspiradora como de la narradora? Cada vez más, el desarrollo de la aparente novela me recuerda más a lo llevado a cabo por CE.
  29. Pág. 278: De aquella dama no sé ni su nombre. —Posiblemente el suceso narrado intente explicar la carta núm. 7 (Depretis, págs. 108, sin nota aclaratoria), pero por los fragmentos —cortos— que se incluyen no parecen de la carta real.
  30. Pág. 279: Se abrazaron y se besaron sin poder pronunciar una palabra.
    —Muchos, tal vez demasiados, besos para una relación plena de impedimentos, muy arraigadas han de estar las convicciones filiales y religiosas para poder mantener su actitud sin llegar a traspasar la débil línea que separa estas de la realidad vivida, incluso a pesar de los razonamientos de sus amigas más cercanas.
  31. Pág280: … mi próximo libro que se va a llamar “Esencias”. —No es el libro más apropiado para hablarle de él a AM, a pesar de los desmedidos elogios que el poeta inserta en su crítica. ¿O es que pensaba en lo razonable del poema, ya citado en anterior ocasión, Castidad y todo el impulso proselitista que lo recorre? Un hombre tan certero en sus opiniones y observaciones, ¿no se ha dado cuenta del espíritu que recorre todas las páginas de este poemario?
  32. Pág. 283: Pilar lo entendía pero estaba muy enfadada. —Es comprensible que Pilar estuviese disgustada, pero no hasta el estado que manifiesta NH. ¿O le importa un rábano su cuñada?
  33. Págs. 285-286: Un conocido de la familia… ya han hecho todos los deberes.
    —Auténtica escena de vodevil, pues si bien la asistencia al estreno no llega a realizarse ha sido por fuerza mayor, lo que no es el caso en la situación actual, en la que el empecinamiento del marido conduce a la situación descrita. En ningún momento, y menos en este, ha estado NH en sus horas más bajas como narradora.
  34. Pág. 288: Creo que es la primera vez que lo he visto de etiqueta. —No fue al acto de etiqueta y la confusión, equívoco o falta de atención, consiste en este caso en no detenerse en la fotografía, bastante divulgada, por otra parte, en numerosos textos. AM nunca tuvo, como Manuel, dicha ropa.
  35. Pág. 289: … no hace tanto de la Primera Guerra Mundial. —¡Buena pifia! Calificar de Primera Guerra Mundial a la de 1914-1918, calificada generalmente antes del estallido de la siguiente, como la Gran Guerra, supone un nivel de profecía que no creo fuese normal en 1929.¡Qué gran novelista NO se hubiese perdido dedicándose a la labor, más superficial hoy día, de cronista periodístico en cualquiera de sus múltiples ramas!
  36. Pág. 332: … San Petersburgo… —Esta señora que presume de escritora, siguiendo las huellas de su biografiada aunque superándola en numerosas cosas, es tonta o algo mental le ocurre. El momento en el que se encuentran los cuatro viejos amigos —los dos hermanos Machado, Ricardo Calvo y Antonio de Zayas— se sitúa en 1930. En el ínterin han ocurrido muchas cosas, entre ellas la Revolución Rusa que en 1924, a la muerte de su fundador, pasó a llamarse Leningrado, desapareciendo el segundo de los nombres que tuvo a lo largo de su historia: Petrogrado, por considerar el primero y original alemán en exceso, dado la rivalidad de ambos imperios en el conflicto armado. Mal hubiera podido el diplomático Zayas optar por tal capital. Ya que no existía, dejando de ser la del nuevo estado, aparte de que entre España y la URSS no existían relaciones diplomáticas. ¡Por Dios, cualquier persona medianamente instruida sabe que la antigua capital ha cambiado de nombre!
  37. Pág. 390: Al llegar a la altura le besó. Antonio reaccionó abrazándola y besándola de nuevo. —¿Qué le besó? ¿La mano? ¿En la frente? ¿En la mejilla? ¡Ya está bien de leismo! Si lo besó, fue en la boca y no en otra parte, tal y como se supone que lo hacen dos enamorados y como le correspondió AM. Y por lo que concierne a El tercer mundo, título de su única obra teatral publicada —En el “tercer mundo” no hay pegas ni razones religiosas, ni morales, que nos impidan amarnos—, tal y como se expone por boca de NH o de quién haga una detenida lectura de la obra, toda ella es una transgresión de las leyes de convivencia —de entonces, añadimos nosotros— que le impiden, por su vertiente real, llevar a cabo la realización total de sus deseos, pero tanto moral como socialmente, transgresora de sus propios dictados. ¿Y qué inconveniente hay si con esa facilidad se rompen las normas sobre todo morales en ese mundo feérico donde nadie pide ni reclama derechos? Pero a pesar de semejantes incursiones, en ella prevalece siempre la convicción de sus “deberes” familiares y religiosos, como hemos visto en más de una ocasión; y que en otros escritos —los poéticos— lleva a sus últimas consecuencias, especialmente en ese libro que produce en AM efectos tan extraños y de alabanza.
  38. Pág. 391: El poeta comenzó a besarla por cada rincón de su cuello y de su cara. —Aquí da comienzo la escena más tórrida de la narración. Se han roto los frenos de la misma y NH se dispara como una flecha desde su arco. Ambos se dejan llevar por la pasión tanto tiempo refrenada, añadiéndole, para justificar, el episodio del zarcillo, ignorando que el dicho, o el par completo, no era para esta “falsa” musa, sino un posible regalo de AM a su Leonor como regalo de boda o de noviazgo.
  39. Pág. 405: Hermano, eras el único que no había sucumbido a la tentación femenina. —Equivocación. Joaquín era viudo de un anterior matrimonio, cuya mujer está enterrada en el mismo sepulcro que el abuelo; ver la foto en Gibson, correspondiente a antes de la restauración de la lápida, realizada por los actuales descendientes. Se llamaba Victoria Naharro.
  40. Pág. 423: Querido Antonio. —Carta de Pilar. Esta, como otras anteriores y posteriores, se considera como inédita y aportación original a la narrativa, por lo que debería haber sido reproducida en facsímil para dar fe documental de ella, pero contrariamente a lo que hizo PV —–aunque hubiese resultado mejor que no lo llevase a cabo— no se hace, por lo que queda en el aire la duda de su existencia y puro fantaseo de NH.
  41. Pág. 434: ¿Le importaría llevarnos al cementerio? —Puro fantaseo de NH. De acuerdo con todas las fuentes, AM no subió a El Espino, a ver la tumba de Leonor. ¿Por qué?, cabe preguntarse. Quizá presagió que el dolor podría ser lacerante a pesar de los años transcurridos u obedeció a otras causas. ¿Cuáles? No lo sabemos; lo único cierto es que no se acercó al cementerio.
  42. Pág. 441: … que les dispararan a la barriga. —La famosa frase de Azaña fue una invención de la derecha que cualquier historiador puede corroborar; como tantas otras que proliferaron antes y después de la guerra.
  43. Pág. 448: … esos días azules… —Siempre la repetición monótona del empleo equivocado del original machadiano: ESOS por ¡Qué mala lectura del poeta!
  44. Pág. 477: Matilde Huici, otra de las socias —del Lyceum Club, añado yo— después de ganar una partida, exclamó sin importarle lo que pensasen las demás. —Es difícil aceptar como realidad, aunque los arranques y las exaltaciones estaban a la orden del día, que algunas de las socias del Club se comportasen como auténticas arrabaleras, fuese cual fuese su ideario. Supongo que NH quiso dar un tinte —desafortunado— al ambiente experimentado por aquel club de élite intelectual, ya que siempre hay quien se pasa en determinados momentos.
  45. Pág. 485: Sí; esta vez en prosa: El hombre que murió en la guerra. —La autora parece empeñada en no querer saber nada. Claro que la comedia a que alude oscila sobre la fecha de su escritura, aunque la mayoría demos por cierta la de 1928 para sus inicios.
  46. Pág. 501: La segunda carta que se incluye, la que lleva firma, no es de la fecha que se le atribuye, sino de 20-XII.1930, y figura como núm. 14 de Depretis (en las M lleva el núm. 17, totalmente, como en el resto, aleatorio). Su inclusión aquí viene a causar el efecto contrario del propuesto por NH y la nieta (costumbre heredada), sobre la desvergüenza en el manejo de documentos en su propio beneficio, no existiendo disculpa para ninguna de las dos intervinientes, aunque el epílogo firmado por la nieta avala este manejo de documentos. La superior, sin firma, es totalmente apócrifa y sobre ella me atengo a lo ya comentado con anterioridad.
  47. Págs.499-511: Esta penúltima parte desde el triunfo del Frente Popular hasta la evacuación a Valencia, parece contada un poco a trompicones, pues la misma rápida sucesión de los hechos se asemeja más a una crónica de urgencia de cualquier periódico que a otra cosa. Las mismas cartas que se reproducen o “crean” huelen a esa improvisación sobre la marcha que se realiza demasiado rápida. La forma de narrar los hechos está llevada a cabo de peor manera que lo contado por PV en sus M, más sucintas y más exageradas, pero con menos pretensiones de novelería barata y autora fallida. Además, esa pretensión de mantenimiento de la correspondencia hasta los mismos límites del viaje, con ella ya refugiada en Portugal, cuando está comprobado que el intercambio epistolar concluye en 1934 lo más tarde, y cuando los encuentros ya habían sido suspendidos a partir de 1933…
  48. Pág. 528: Todos fuimos de etiqueta acompañándole. —Ese todos lo dice todo. En realidad, y de acuerdo con PV solo fue Rafaelito al Casino, pero lo que sí llama realmente la atención en este párrafo es el que todos pudieran lucir su ropa de etiqueta —traje de noche y largos para ella y las hijas y esmoquin para padre e hijo o frac para el primero— o PV se equivoca, quizá a propósito, para ambientar mejor la angustiosa situación de unos desterrados a pesar de lo corto de su exilio, que duró algo menos de un año. O quizá este es el resultado de lo que le contó a su nieta, como las clásicas “batallitas de la abuela o el abuelo”.
  49. Pág. 529: No pudimos aguantar muchos meses más en esta situación de precariedad en la que vivíamos. (…) De modo que el 14 de enero de 1937 regresaos a Palencia. —En este párrafo NH resbala más de lo normal. NO pudimos aguantar: según ella aquello no fue un exilio obligado por las circunstancias —algo que nunca se sabe cuánto va a durar, sean buenas o malas las condiciones de vida—, sino una excursión a Portugal, ya que cuando se cansaron de permanecer en Estoril regresaron a Palencia como si tal cosa. ¡Por Dios, señora, que está usted contando una guerra y dos exilios —por cierto bien distintos entre si— y no un viaje de placer. ¿Cuándo va a ver la realidad tal cual es y no como se la cuentan terceras personas?
  50. Pág. 530: Si la suegra de PV fallece el 6 de Enero, este ha de ser por fuerza el de 1937, no en Palencia sino en Portugal, de acuerdo con lo narrado por su nuera, ya que el retorno a una Palencia recién “liberada” por las fuerzas rebeldes se llevó a efecto en Febrero¸ lo extraño en este caso es que Palencia no estuvo en ningún momento en el bando opuesto al rebelde, algo que no deja de llamar la atención a quien lea las páginas reseñadas en las notas anteriores, así como las M de la propia PV. Normal es que previo al conocido como Alzamiento hubiesen salido de Madrid refugiándose en Portugal, pero si en el mismo mes de Julio, pasados quizá dos o tres días, Palencia permaneció, al igual que León, Galicia y algunas otras provincias, en poder de los sublevados, como la familia Martínez Romarate no regresó de forma inmediata al lugar donde pasaron el resto de la guerra; algo por parte de ambas interpretaciones no ha funcionado como ellos querían o bien, había que darle algo de tragedia a lo que constituyó un viaje de placer en el fondo. Y por lo que respecta a la situación de la familia Machado, —… se había trasladado con su familia de la Casa de la Cultura (primera residencia en Valencia, añado yo), a la finca de unos conocidos, que le ofrecieron un lugar más apacible en el campo—, tampoco es verdad que el hotelito que acabó por acoger a AM y familia en Rocafort fuese propiedad de unos amigos; el tal pertenecía desde hacía bastantes años a la Comunidad valenciana, y fue elegido por el Gobierno para albergar al poeta. Escribía sin parar… para aliviar su angustioso pensamiento centrado en Pilar y en su ausencia. —Tampoco fue exactamente así. Lo que AM escribió a lo largo de esos tres años nada tiene que ver con aliviar su obsesión más o menos fantasiosa, sino por pura necesidad de permanecer ayudando a Gobierno y Ejército leal, de acuerdo con su trabajo y capacidad y la perentoria necesidad de apoyo a las fuerzas combatientes. Ver en OC-II, las páginas 2393-2394, donde queda claramente expuesto el compromiso contraído con la República. Todo lo demás son puras especulaciones.
  51. Pág533: Metió las cartas de Pilar… —¿Cómo saben esto NH y la nieta, cuando la propia Pilar solo especula con la idea, aunque tiende más a la afirmación de la posibilidad que a otra cosa? Se trata, una vez más, de un divagar sin consistencia ni apoyo de ningún tipo.
  52. Pág. 561: Durante esos días asistía atónita a conferencias donde se hablaba de Antonio y se decían tonterías como que Guiomar no había existido y que era fruto de la imaginación. —Fue una realidad la creencia de que Guiomar no era más que un personaje creación del poeta, sin consistencia material, y solo tras la publicación de CE comenzaron a barajarse varias opciones sobre el personaje inspirador de la correspondencia. Por otra parte, es una frase totalmente injustificada para aquella España de los años cuarenta, donde la figura y la obra de AM se mantenían en entredicho y apenas existía publicación alguna de sus poesías, y los pocos que osaban ocuparse del poeta, fueron personajes pertenecientes entonces al aparato gubernamental, con manipulaciones más o menos desorientadoras, como el “rescate” de Ridruejo —nada tiene que ver con esto su trayectoria posterior— que encabezó la primera edición “autorizada” de unas Poesías Completas (¿), editadas por otra parte por la filial de Espasa Calpe en Buenos Aires en 1940.

FINAL DE LAS NOTAS.

 

RESUMEN TOTAL DE LA NOVELITA.

 

Hemos tocado el punto final, y completada la lectura conviene añadir unas cuantas consideraciones alrededor del relato como conjunto y no tomando notas, como hasta ahora se ha venido haciendo, aquí y allá, señalando puntualizaciones y equívocos.

Personalmente el desarrollo de la historia responde al concepto de “novela plana”, o sea, de simple desarrollo que no se detiene en ningún otro aspecto, tanto de personajes como de situaciones. Todo responde a una larga exposición de hechos —reales o inventados— entre dos personajes únicos, ya que el resto de los nombres semeja el de simples comparsas que les dan escolta, tanto por un lado como por otro. Ni AM es AM ni PV responde tampoco a la realidad de la poetisa. La novelista, si es que puede denominarse así a la autora de la aventura narrativa, no tiene en ningún momento personalidad propia, pues o bien responde a lo que PV ha dejado escrito en sus M o en lo que la nieta le haya podido contar, pura transmisión de lo que a ella le narró su abuela o su madre. Y todo ello narrado con menos profundidad que un viejo cuento infantil. Ni las cartas que se incluyen son reales o cabe dudar con firmeza de esa realidad, ya que en ningún momento se nos muestran documentalmente, ni la mayoría de los sucesos que se “cuentan” responden a lo que PV ha dicho en sus “aparentes” Memorias; Todo es un continuo fluir de sucesos sin la menor preocupación por ellos, dado que carecen de aliciente por sí mismos. Y para colmo, la guinda del pastel al final de la aventura narrativa. Confieso paladinamente que yo en ningún momento relacioné los sucesos de la Guerra Civil con el “exilio” portugués, dando por supuesto que, como la mayoría del mapa hispano, estuvo bajo la legalidad republicana durante algún tiempo, hasta ser reconquistada por las tropas rebeldes. Y entonces es cuando se produce el regreso de la familia a sus posesiones palentinas. Picado por una curiosidad de última hora, investigué en Google las fechas correspondientes, llevándome la gran sorpresa de que como la mayoría de la conocida como Castilla la Vieja, se adhirió desde el primer momento al bando de los militares sublevados. Entonces, ¿por qué esas penurias y ese destierro mantenidos hasta Enero —según NH— o Febrero de acuerdo con lo que escribe PV, para concluir esa estancia “no tan larga” en Portugal e instalarse ya sin miedos en la llamada España nacional? Miente, por supuesto, PV, al dar a esa estancia portuguesa tintes dramáticos a la espera de un pronto regreso a España y resbala totalmente la autora de la novelita al no poner de su parte nada para investigar la realidad de los hechos, pues muy bien pudieron regresar a los pocos días de sublevarse los militares. ¿Por qué no lo hicieron así? Es una incógnita de las muchas que rodean estos avatares de PV, sus Memorias e incluso las cartas atribuidas a AM, pues ahora resulta que existe una corriente que establece la duda de si están dirigidas a PV o a otra autora del momento, e incluso si son originales o no. Confieso que desconocía estos últimos términos, hasta esa picazón curiosa de último momento antes de concluir las anotaciones. De cualquier forma que sea, queda todavía mucho paño por contar, lavar y aclarar, de modo que se impone coger esas dudosas Memorias y llevar a cabo con ellas y en paralelo a una investigación documental de lo contado allí, un nuevo trabajo externo al problema real de sí o no es Guiomar y musa del poeta.

Y creo que como análisis de algo que no merecía en realidad el tiempo que se le ha dedicado, ya es bastante.

 

 

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Dimitrinka Níkleva: “Todos necesitamos lo mismo para ser felices: amor”

Dimitrinka Níkleva es la escritora del libro MIS DOS VIDAS publicado por la Editorial Poesía eres tú en el 2018

 

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P.- ¿Por qué el título Mis dos vidas? ¿Existen dos Dimitrinka Níkleva?

R.- El título se refiere a dos etapas en mi vida, en dos países, aunque a veces digo de broma que tengo dos vidas: una vida búlgara y otra, española. Un colega considera que el título debería ser “Mis doscientas vidas” y quizás tenga razón o quizás sean doscientos temas e inquietudes solo en este libro de una sola Dimitrinka Níkleva. Y ya he contestado la segunda pregunta, a pesar de que tengo algunas serias dudas al respecto.


El título se refiere a dos etapas en mi vida, en dos países
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P.- Mis dos vidas está lleno de recuerdos de los dos países y las dos ciudades en las que has vivido Bulgaria y España, Sofía y Granada. ¿Son muy diferentes estas dos ciudades? ¿La nostalgia te impulsa a la escritura?

R.- Son dos países muy distintos en la manera de vivir, aunque cada vez menos, y por eso me parecen dos vidas separadas, no solo por la etapa comunista que viví en Bulgaria hasta 1989 cuando cumplí veinte años. Sin embargo, en el fondo las personas se parecen en todo el mundo. Lo que nos hace iguales es que todos necesitamos lo mismo para ser felices: amor. En cuanto a la última parte de su pregunta, la nostalgia no me impulsó a escribir, pero es uno de los temas inevitables y recurrentes en mi caso. Tanto la infancia como mi vida búlgara están en el pasado y las echo de menos. Son los cimientos de lo que soy. Fueron años felices, aunque a veces, muy difíciles. Aun así, superar dificultades es mi mejor título que supera con creces el de Doctora en Lengua española.


La nostalgia no me impulsó a escribir, pero es uno de los temas inevitables y recurrentes en mi caso.
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P.- En Mis dos vidas encontramos poemas en verso libre, pero también estrofas: serventesio, soneto, romance, alejandrino, octava real, cuaderna vía, quinteto y terceto encadenado. ¿Por qué escribes con las formas clásicas? ¿Es importante la métrica para la poesía?

R.- Es cierto que el verso libre está de moda o, por lo menos, es el más habitual en la poesía hoy en día. Es cierto también que algunos lo consideran prosa poética. Sin entrar en este debate, considero que la métrica es importante, sin ser un valor por sí misma. A mí personalmente me gustó escribir tanto estrofas como verso libre. Al fin y al cabo, es algo que no determina la calidad, pero como filóloga quise rendir homenaje a los clásicos con los que me he educado o me han educado. Pienso también que el reto es mayor si uno hace estrofas, porque existen normas de cómputo silábico, ritmo, rima, licencias métricas, así que hice estrofas para asumir este reto y ver si era capaz.


Considero que la métrica es importante, sin ser un valor por sí misma
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P.- El amor es uno de los temas más importantes de la poesía y quizás el más difícil de tratar para el poeta. ¿Por qué es tan importante el amor para la humanidad?

R.- Creo que es lo más bonito en la vida. Como dice Leonard Cohen “el amor no tiene cura, pero es la cura para todos los males”. Doy fe: lo sé, lo he vivido. Da tantas fuerzas que se puede sobrevivir a todo. Además, te convierte en especial o te recuerda que lo eres.


El amor da tantas fuerzas que se puede sobrevivir a todo
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P.- En tu poema POR AHORA dices: “Si se muere el día, / ¿por qué no se iba a morir el amor?”. ¿En la mayoría de la poesía el amor figura en ausencia de este, en el desamor?

R.- La felicidad es más egoísta. Cuando estamos felices no es tan importante compartirlo con los demás, sino vivirlo a tope, mientras que en el desamor echamos de menos al amor, necesitamos reflexionar sobre el porqué, el cómo, la parte de responsabilidad o culpa, la duda, la imposibilidad, etc. Además, en el desamor hay más soledad y tiempo para escribir, así de simple, en mi humilde opinión. Aunque debo añadir que, en mi caso, escribo normalmente para disfrutar y jugar con las palabras y la imaginación.


En el desamor hay más soledad y tiempo para escribir
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P.- ¿Cuáles son las influencias de Dimitrinka Níkleva?

R.- Me sería difícil contestar, porque a la hora de hacer este libro las influencias eran realmente muy lejanas en el tiempo e imperceptibles. Serían aquel fondo o poso que ya habían dejado las lecturas de hacía treinta años. Me licencié en dos filologías (española y búlgara) y esto supone una base sólida, además de la literatura rusa que formó parte de mi educación. He leído siempre más prosa que poesía, pero últimamente recupero la poesía también y voy conociendo a escritores actuales. Y eso para mí es recuperar mi vida, porque había sido una lectora empedernida, algo que perdí por el camino de la inercia y del trabajo, pero que ahora estoy rescatando con muchas ganas. En cuanto a las influencias, preferiría no dar nombres concretos para no omitir otros que merecen ser mencionados, pero pensando en este libro podría señalar a César Vallejo, Boris Hristov, Dimcho Debelianov, etc. Dicho esto, me gustaría añadir que en la literatura búlgara tenemos escritores extraordinarios que lamentablemente no están traducidos a otras lenguas y siguen desconocidos para el resto del mundo. Ojalá haya traductores valientes y capaces que asuman el reto de traducirlos, aunque traducir poesía, sobre todo con métrica y estrofas, me parece realmente imposible. Me lo parece, pero no lo es.


Me licencié en dos filologías (española y búlgara) y esto supone una base sólida, además de la literatura rusa
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P.-¿El libro Mis dos vidas ha sido un hecho aislado o has seguido escribiendo? ¿Hay un segundo libro después de Mis dos vidas?

R.- El segundo libro de poesía ya está preparado y por ahora pienso publicarlo el próximo año. No quería que los dos libros salieran de forma muy seguida. Prefería vivir la experiencia del primero. Tengo también un libro de cuentos que también está reposando y engordando en casa. No lo he mandado todavía a ninguna editorial, quizás el próximo año también vea la luz. Me arrepiento enormemente de haber empezado a escribir tan tarde, pero esto ya no puedo remediarlo. Seguiré escribiendo, porque esto me da felicidad y si no me encuentro a mí misma, por lo menos me estoy buscando. Y si los lectores quisieran encontrarme, sería otro ingrediente muy especial de mi felicidad.


El segundo libro de poesía ya está preparado
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Pedro Paricio Damian: “El amor es lugar común para toda persona que escribe poesía”

Pedro Paricio Damian es el autor de MIEDO ESCÉNICO publicado por la Editorial Poesía eres tú en el año 2018


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P.-¿Por qué el título de Miedo escénico? ¿Sufres de miedo escénico?

R.- Solo cuando no estoy seguro de mí mismo, que es casi siempre. El título viene del miedo que tenía a publicar los poemas por el qué dirán. En la ciudad de la que vengo nos conocemos casi todos, y esta faceta no era conocida en ninguno de mis círculos de amistad (a excepción de unas pocas personas). Esto hizo que esa inseguridad aumentara y que se convirtiera en miedo a que me pusieran en el foco y ser el tema de conversación.


El título viene del miedo que tenía a publicar los poemas por el qué dirán.
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P.-Miedo escénico está dividido en secciones como si fuese una obra de teatro dividida en dos actos. ¿Por qué esa división de la obra? ¿Qué tienen de diferente una secciones de otras?

R.- En realidad son tres los actos que lo componen. La verdad es que me venía genial el título para que hiciera de hilo conductor con el formato del texto. No quería que fuese un poemario más, a veces inconexo, que diferenciara unos sentimientos de otros por quién sabe qué. Así que relacioné el título Miedo escénico con una obra de teatro, en la que cada acto fuese una persona por la que sentí mucho, y cada bajada de telón fuese el periodo de transición entre personas.


Relacioné el título Miedo escénico con una obra de teatro, en la que cada acto fuese una persona por la que sentí mucho
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P.-¿Cuándo empezaste a escribir y por qué empezaste a escribir?

R.- Empecé a escribir hace algo más de cuatro años, cuando empezaba a ser más que visible la llamada edad del pavo. Lo hice porque buscaba una liberación a mis complejos, hablar con alguien que no me juzgase y poder desahogarme. En esa edad (alrededor de los 15-16 años) es importante hacerlo, y si no tienes a varias personas con una confianza suficiente, escribir puede ser muy útil.


Empecé a escribir ... porque buscaba una liberación a mis complejos
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P.-¿Qué es lo que te inspira a escribir? ¿De dónde nace esa necesidad de escribir poesía?

R.- Me inspira el desamor, la tristeza, el dolor… el sufrimiento en general. Aunque el amor es lugar común para toda persona que escribe poesía, así que también puedo considerar que me inspira. Cuando necesito desahogo y ordenarme, escribo. Cuando quiero hablar sin tabúes, escribo. Cuando quiero encontrar las palabras para asimilar mis sentimientos, escribo. Cuando no percibo nada que me haga sentir, escribo para despejarme. La necesidad de escribir, al fin y al cabo, la creo yo mismo en el momento en el que considero que nadie más me puede ayudar y que me tengo que ordenar yo mismo.


Me inspira el desamor, la tristeza, el dolor… el sufrimiento en general.
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P.-¿Es Percy el seudónimo de tu alter ego? ¿Por qué aparece en el libro tachado?

R.- Percy nació cuando empecé a publicar algunos escritos y poemas en “Altibajos Desordenados”, blog que sigo manteniendo. Nació del miedo del que hablábamos anteriormente, una especie de alter ego para que mi entorno no me reconociera. Así que cuando publiqué el libro comprendí que ese pseudónimo tenía que morir, porque ya no tenía sentido seguir ocultándome. Lo taché simbolizando esa muerte. Con la publicación de Miedo escénico cerré ese círculo.


Percy nació cuando empecé a publicar algunos escritos y poemas en Altibajos Desordenados
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P.-En Miedo escénico hay varias alusiones a Joaquin Sabina. ¿Ha influido su música sobre tu poesía?

R.- Por supuesto que sí. Considero a Joaquín Sabina una referencia en el mundo de las letras. He escuchado la gran mayoría de sus canciones y he leído muchos de sus sonetos, y me parecen impresionantes. La mayoría de sus versos solo los podría escribir él mismo, por eso lo considero referente.


Considero a Joaquín Sabina una referencia en el mundo de las letras.
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P.-¿Qué poetas son los que más te han gustado y cuáles los libros que recomendarías?

R.- Lo cierto es que me sumergí en el mundo de la poesía al escuchar en YouTube poemas de una escritora novel, en aquel momento, como era Loreto Sesma, hoy de gran éxito. No seguí mucho más su trayectoria, aunque sé que tiene muchos seguidores en redes sociales. Una vez entras en este mundo descubres la gran variedad de estilos y poetas que hay. De los poetas de hoy en día me gusta el trabajo de Carlos Salem y Escandar Algeet con sus poemas, y dando voz a jóvenes escritores. También Pablo Benavente y Sharif Fernández son muy recomendables. Actualmente he descubierto a Pedro Diego Varela, un chico de veinte años que ha creado la corriente literaria del inaneísmo, y me parece muy interesante. Y de los de siempre Lorca, Pessoa, Benedetti, Neruda… Son los maestros de cualquiera que le guste la poesía.


Me gusta el trabajo de Carlos Salem y Escandar Algeet con sus poemas
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P.-¿Has seguido escribiendo después de la publicación de Miedo escénico? ¿Habrá un segundo libro?

R.- Sigo teniendo proyectos, por supuesto. Aunque me lo estoy tomando con calma. Sigo escribiendo y pensando cómo hacerlo la próxima vez. Lo más cercano es un poemario que tengo ya en mente y que llevo bien encaminado, aunque tengo muchas ideas, desde un fanzine hasta una novela. Aun así, soy consciente de mis limitaciones y sé que me queda mucho por leer y aprender para llegar a cometer esos proyectos.


Soy consciente de mis limitaciones y sé que me queda mucho por leer y aprender
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Publicado en Entrevistas | Comentarios desactivados en Pedro Paricio Damian: “El amor es lugar común para toda persona que escribe poesía”

LEB: “La poesía permite darle voz a aquello que por el motivo que sea callaste y te arde por dentro”.

Marta Paricio Montesinos es LEB, la escritora de Audiatur et altera pars, publicado por la Editorial Poesía eres tú en el año 2018.

Marta Paricio Montesinos  - FichaAutor 1 768x541 -

P.-¿Qué significa Audiatur et altera pars y por qué le pones ese título al libro?

R.- Si hay una característica que defina el libro es precisamente su alto contenido de referencias legales y políticas. Una influencia directa de mis estudios que en ningún momento pretendo esconder. Audiatur et altera pars se refiere básicamente al principio de contradicción de partes en el derecho procesal. Esto, en palabras coloquiales, es básicamente que un juez no puede dictar sentencia sin haber, al menos intentado, escuchar directamente las dos partes del conflicto.

Hay ocasiones en las que nosotros mismos sentimos que se menosprecia nuestra posición, que no tenemos oportunidad de explicarnos, que solo podemos ser malentendidos porque nuestra voz no es escuchada. Ponerle este título al libro es una declaración de intenciones. En primer lugar, porque el libro es la versión de unos hechos que nunca pude argumentar desde mi posición. Y, en segundo lugar, porque no quiero ser partícipe nunca más de esa injusticia. Es la lucha directa al prejuicio y al silencio, la promoción de la comprensión mutua y de las segundas oportunidades.


Audiatur et altera pars: un juez no puede dictar sentencia sin haber, al menos intentado, escuchar directamente las dos partes del conflicto
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P.-¿Quién es LEB y por qué adoptas este seudónimo con el que firmas la obra?

R.- Es una historia un tanto peculiar. En un proceso de autoconocimiento decidí redactar una serie de textos en los cuales cada personaje que surgiera representaría una parte de mi cuerpo y de mi ser. De forma metafórica, claro. Pretendía ordenar los debates que se me presentaban de forma clara y discernir qué argumentos pertenecían a quién. Sin darme cuenta, el personaje que representaba el corazón se fue apoderando del protagonismo de las historias. Por su creciente importancia decidí ponerle nombre y, por casualidad, me topé con Leb, que no es más que “corazón” en hebreo. Sin embargo, y por su innegable connotación bíblica, descubrí que corazón para los hebreos no era la simple metáfora del órgano que siente, sino que representa tanto los sentimientos como los recuerdos y los pensamientos. Así, a veces se usa como memoria o, incluso, como conciencia.

Para mí, que hacía años que no escribía poesía, el que cogía el boli y se ponía a purgar todo lo que llevaba dentro era mi Leb. Él sabía que necesitaba ese proceso de creación literaria como proceso de purificación, pues de forma “racional” me estaba resultando muy difícil gestionar todos los cambios y pérdidas que estaban sucediendo a mi alrededor. Para más inri, el personaje de mis historias siempre tenía el mismo oficio: escritor. Me pareció tan adecuado que no pude evitarlo.

Obviamente, también existe una razón profesional, pues quería separar mi carrera como jurista y politóloga de la literaria. Sin embargo, no lo he conseguido en demasía, y creo que a estas alturas no me parece tan importante como en un principio.


Para mí, el que cogía el boli y se ponía a purgar todo lo que llevaba dentro era mi Leb (corazón en hebrero).
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P.-Audiatur et altera pars está dividido en tres partes 1-“Donde encuentro a Dios”, 2-“Al que Dios ha oído”, 3-“Señora” ¿En qué se diferencia cada una de estas partes?

R.- La diferencia principal se sitúa en el valor que considero haber perdido en cada parte. Siguiendo un proceso cronológico, cada parte es vinculada a una persona en concreto. Si bien las dos primeras partes son dos antiguos compañeros, uno representado por el equilibrio y la serenidad y el otro por la pasión y el amor romántico, la última parte la vinculo a mí misma. Y es que, “Señora” es el significado del nombre Marta en arameo. Aunque no soy precisamente una persona religiosa, considero que la poesía tiene la virtud de elevar a trascendente lo que en primer momento no lo parece. De ahí las metáforas constantes a elementos místicos como la religión, la historia antigua o la mitología.

Siguiendo con las referencias legales, para mí la pérdida de las personas y los valores que conllevaban era una condena que alguien me había sentenciado. Así, en la última parte, me presento como alguien que se ha perdido a sí misma después de haberme mostrado arrogante ante la paz y prejuiciosa ante el amor. No obstante, finalizando el proceso del último acto, voy descubriendo, a través de la propia aceptación, que no me había perdido. Más bien, me había desprendido de la imagen que tenía reflejada de mí misma. Tal vez, la jueza de la sentencia era yo. Y, despojada de todas las limitaciones, me permitía, al fin, convertirme en aquello que realmente quería ser.


Para mí la pérdida de las personas y los valores que conllevaban era una condena que alguien me había sentenciado.
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P.-En tu poemario entre otros temas muy reflexivos también tratas el tema del amor, tan importante en la poesía. ¿Tratas el amor como un diálogo con el ser amado en ausencia de este?

R.- Aunque el título sea un precepto general, lo que en un principio motivaba más la expresión de mis recuerdos era justamente la posibilidad de hablarle a lo que ya no está. Es decir, muchas veces vamos a la cola del tiempo y no decimos lo que tenemos que decir cuando toca. La poesía permite darle voz a aquello que por el motivo que sea callaste y te arde por dentro. Escribir lo que no se te permite es una válvula de escape, combate la soledad y posibilita tener esas conversaciones que nunca se dieron pero que sientes como necesarias. Muchas veces se ha dicho que se escribe a lo que ya no está presente, y muchas veces es cierto. Al menos, en este caso, lo es.


La poesía permite darle voz a aquello que por el motivo que sea callaste y te arde por dentro.
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P.-¿Cuáles han sido los poetas que más te han inspirado y cuáles los libros que recomendarías a un lector?

R.- Mis influencias son realmente variadas. No negaré que siento y siempre sentiré predilección por los poetas españoles como Góngora, Fray Luis de León, Bécquer o Miguel Hernández. Sin embargo, si debiera nombrar dos poetas que más me marcaron al leerlos diría que son el catalán Salvador Espriu y la inglesa Charlotte Brontë (o Currer Bell que es como se hacía llamar ella). Aunque sus estilos distan mucho el uno del otro, de sus escritos se desprende una sinceridad, a veces desgarradora, que nunca abandona el lirismo. “Cementiri de Sinera” de Espriu sería, sin lugar a dudas, un libro que recomendaría.

Mentiría, pero, si no nombrara el gran impacto que el mundo del rap ha tenido sobre mí. Raperos como el Chojin, Nach, ZPU y, hace poco fallecida, Gata Cattana a través de la crítica social, y sin caer en el determinismo, buscan luchar por un mundo más justo. En una sociedad donde cada vez impera más el cinismo, se necesitan voces que proclamen que merece la pena esforzarse para aspirar a la utopía.

Fuera de la poesía, para mí es recurrente el debate de qué autor me ha conmocionado más, si Albert Camus o Fiódor Dostoyevski. Sin embargo, eso es otro tema, pues el existencialismo siempre ha sido mi debilidad y a la mínima se refleja en mis escritos.

P.-¿Has seguido escribiendo después de Audiatur et altera pars? ¿Habrá un segundo libro de LEB?

R.- He seguido escribiendo, sí. Y mi estilo se ha ido perfilando mucho más. Mi poesía rezuma un poco más de madurez ahora, pero también admito que no podría cambiar ni un solo verso de mi primer libro. Para bien o para mal, digo lo que quiero decir y cada palabra tiene su sitio y su pureza ingenua. No puedo asegurar que vaya a haber un segundo libro porque para eso necesito sentir que hay algo imperante que tengo que aportar. Pero, por otro lado, no puedo estar más contenta, pues a partir de esta experiencia he retomado algo que hacía años que había abandonado y escribo poesía con asiduidad. Al ser poemas sueltos y no poderlos recopilar en un único texto, aprovecho las redes sociales para exponerlos al público. Algunos poemas me los guardo a la espera y otros, más cortitos y espontáneos, los comparto en Instagram junto con una comunidad amplia de poetas que, como yo, buscan popularizar de nuevo la poesía. Y creo firmemente que se está consiguiendo.

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YA LA SOMBRA

- Yalasombra -YA LA SOMBRA

BENITEZ REYES, FELIPE

EDITORIAL:
VISOR
EAN:
9788498953336
COLECCIÓN:
ENSAYO
Idioma:
CASTELLANO
Fecha de edición:
01-04-2018
 
 

Ya la sombra, es un libro excelso, de profunda meditación, palabras que sopesan el tiempo y nuestro fluir, esa realidad que condensa espejismos y que nos facilita una forma más o menos ordenada para vivir.

La sombra es siempre contraria a la luz, enemiga perpetua de nuestras convicciones, como si no tuviéramos nada, como si el pasado fuera una nebulosa sin fin que además extiende sus garras en esa necesidad por vernos y encontrarnos entre “lo que fuimos” y lo que hoy “somos”.

El autor, Felipe Benítez Reyes, es consciente de su viaje y sus afirmaciones no se andan con remilgos ante lo que es una evidencia, quizás pasajera también.

Los sentimientos se modulan con el tiempo, toman otro color, otro sentir, una extrañeza que obliga y agota la existencia.

Hay un tono melancólico pero valiente en estos versos que ansía una verdad perturbadora.
Somos seres que el tiempo lleva a su capricho gobernado por ese misterio que nos lleva en fuga: el azar.

Como gaditano, afín a su tierra, me siento identificado con esas noches que enfrenta el poeta, con la cercanía del mar, el viento, sus antiguas leyendas.
Todo huye y se desvanece, irremediablemente.

Ya la sombra es un libro que incluso desde lo cotidiano y con una absoluta maestría nos devuelve a la vida vivida, a un pasado que fue y deambula en la memoria con tintes de ficción.

Versos llenos de símbolos e imágenes que ahondan en personajes de a pie que tiemblan y sueñan y que recrean falsas expectativas, ilusiones rotas, deseos por cumplir.

Felipe, a través de su poemario, sentencia lo irreparable dejando un sentimiento de vacío, una crudeza que hostiga a la esperanza.

La fugacidad del tiempo, el hastío de vivir y la nostalgia de un tiempo pasado que dota a los sentimientos de una definición más justa y precisa, quizás más imprecisa tras el viaje y ese agotamiento que conlleva la toma de conciencia.

Pasado, presente y futuro, esos tres caballeros, ponen en jaque la fórmula cartesiana; quizás el pensamiento sea solo tiempo, fuga y nuestra realidad sea un angosto cajón donde cabe y se prodiga la memoria.

La memoria como narradora, como eje central que une los tiempos y los ordena y esa extrañeza de no sentirnos reconocibles de lo que fuimos y somos y ese futuro que también asoma y apenas inquieta, diría, al poeta.

Benítez Reyes admite el tránsito pero al mismo tiempo lo interroga, cuestiona su utilidad, reafirma nuestra fuga. Y lo hace con profunda nostalgia, esa infancia, esa juventud que se presume casi irreal, evanescente en la memoria.

Para un adolescente, poco avezado en la vida, probablemente un poemario pesimista. Pero para algunos, como yo, que también hemos triturado parte de ese tiempo, esa irrealidad que conforma lo vivido y que se procura cierto confort en la memoria, Ya la sombra es un ejercicio lírico de lucidez y plena conciencia, madurez exquisita de un poeta al que el tiempo también le niega lo que no se sostiene en su memoria.

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Juan Antonio Mota Navarro: “La poesía es mi género literario por excelencia como lector y autor.”

Entrevista a Juan Antonio Mota Navarro tras la publicar un libro El retorno con la Editorial Poesía eres tú en el año 2019.

- FichaAutor Mediano 1 768x541 -

P.- ¿Por qué el título El retorno? ¿A dónde retorna Juan Antonio Mota?

R.- El título tiene una doble lectura. Por una parte es un viaje en el tiempo, una búsqueda personal a través del recuerdo y la memoria. Por otra parte, hace referencia a esos “exilios” que, por obligaciones profesionales, más o menos por periodos largos o cortos, viví frecuentemente de la creatividad literaria y a la que siempre volvía finalmente.

En El retorno, aunque hay poemas que puedan identificarse con lugares concretos de mi infancia, adolescencia, etc., (no es un libro autobiográfico) el “dónde” es circunstancial y genera un sentimiento de pertenencia a esos lugares. Sin embargo, en el libro prevalece lo temporal. Los lugares reafirman el encuentro con el tiempo y es en él donde el poema nace, discurre.


En el libro prevalece lo temporal. Los lugares reafirman el encuentro con el tiempo y es en él donde el poema nace, discurre.
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P.- Llevas mucho tiempo escribiendo. ¿Cuánto tiempo te llevo escribir El Retorno? ¿Incluyes poemas de diferentes épocas?

R.- Escribo desde mi adolescencia y desde entonces he acumulado varias cajas de escritos que guardo con profundo cariño. Sin embargo, no abrí ninguna de esas cajas para escribir El retorno. Simplemente, consideré que era el momento de saltar al mundo editorial y di un paso adelante escribiendo este libro. Ocurrió porque me sentía identificado con mi estilo, tenía una voz propia. Obviamente esto es algo que reconoces con el paso de los años. Al principio y supongo que durante mucho tiempo fui tan solo un imitador. Por tanto, el libro no tiene poemas de diferentes épocas. Nace y transcurre hasta que tomas esa ajustada decisión, que no certera plenamente, de poner un punto y final al poemario.


El libro no tiene poemas de diferentes épocas.
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P.- En tu poema “Los libros” dices: “Nunca sentí a los libros como extraños / sino como compañeros del tiempo. […]” ¿Lees habitualmente libros de poesía? ¿Es importante para un escritor la lectura?

R.-La poesía es mi género literario por excelencia como lector y autor. No puedo concebir mi vida sin poesía. Siempre he sido lector antes que autor, una actividad que llevo simultáneamente. De ahí mi blog personal, “Leer y escribir en paralelo” (www.juanantoniomota.es)


No puedo concebir mi vida sin poesía.
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P.- Tienes una poesía realista, muy descriptiva, basada muchas veces en la experiencia, inevitablemente influida por la escuela andaluza (por tu tierra). ¿Cómo es para ti la creación de un poema? ¿Cuál es la fuente de inspiración? ¿Planteas una estructura antes de empezar a escribir cuando estás delante del papel en blanco?

R.- Realismo, poesía de la experiencia… Supongo que estos conceptos intentan definir y al mismo tiempo encuadrar lo que llamamos tipos de poesía. Y quizás, sí, no solo influya sino que me sienta más reconocido en ella a pesar de leer a los clásicos, poetas británicos o franceses, etc., contemporáneos o no. Creo que toda la poesía, a priori, si es buena tiene la capacidad de poder influirte. Lo que ocurre es que parte de lo que tradicionalmente se ha considerado bueno, en ocasiones me aburre. Y no todo llega ni todo pervive aunque pueda estar en una gran biblioteca.

En mi caso, el poema nace de dentro hacia fuera y viceversa, desde la contemplación y la meditación, pero siempre de la rotura de algo indescifrable que da alas a la pluma. Es difícil de explicar pero desde luego la poesía, al menos la que hago, no está sujeta a esquemas ni guiones algunos.

Nace de forma natural y se nutre de todo ese poso que va contigo. Y entiendo que debe ser así, lo contrario nos aleja del yo/nosotros y, por tanto, de aproximarnos a esas respuestas o posibles oscilaciones a las que intentamos aspirar.


En mi caso, el poema nace de dentro hacia fuera y viceversa, desde la contemplación y la meditación
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P.- Muchos pensamos que no se puede desligar la poesía del autor. ¿Cuánto de Juan Antonio Mota hay en El Retorno?

R.- Todo. ¿Podrías quitar el agua mezclada con el aceite? No creo que seamos tan puros ni que tengamos la improbable virtud, quizás defecto, de separar nuestras almas de nuestros cuerpos. De eso, ya se ocupan las religiones.

P.- En tu poema “Precaución” dices: “Hay que tener cuidado con las palabras / cuando alguien las empaña / con su sudor frío, con saña. […]”. ¿Hay que tener cuidado también con la poesía? ¿Qué es para ti la poesía? ¿Qué te aporta a nivel personal?

R.- La poesía es un ejercicio de vida, un modo de intentar dar cierto orden a ese conjunto de emociones y contradicciones que es el ser humano, son noches a solas y paciencia, lecturas de uno mismo, aproximaciones a los demás. Son mil cosas y la nada en un instante. La poesía es vida. Y por supuesto trasciende a la muerte que es solo un tránsito.

Con lo que hay que tener cuidado es con el uso que se hace de la poesía, cuando se la relega a un espacio que no es el suyo, cuando se la calumnia o la subestiman por ignorancia.


La poesía es un ejercicio de vida, un modo de intentar dar cierto orden a ese conjunto de emociones y contradicciones que es el ser humano
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P.- ¿Cuáles son tus libros favoritos y cuáles los escritores que más te han influido?

R.- Libros, muchos, difícilmente podré darte tan solo unos títulos. Escritores, menos, entre los que se encuentran muchos: Felipe Benítez Reyes, Lorenzo Oliván, Eloy Sánchez Rosillo, Luis García Montero, Vicente Gallego, Benedetti, Neruda, Pessoa, Baudelaire, Rimbaud, Verlaine, Keats, etc.

P.- ¿Sigues escribiendo después de publicar El retorno? ¿Habrá un segundo libro de Juan Antonio Mota?

R.- Claro, como comento, leo y escribo en paralelo. Recientemente he concluido un relato corto y estoy inmerso en la creación de dos libros de poesía con temáticas muy diferentes. Además en el blog suelo publicar cuestiones relacionadas con la literatura, el cine y la cultura en general.

 

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Inmaculada López Verdeguer: “Lo más maravilloso es poder elegir y tener ese discernimiento de lo que queremos en cada instante de nuestra vida.”

INMACULADA LÓPEZ VERDEGUER es la autora del libro LA PULSIÓN QUE ES VIVIR. Y QUE ESA PULSIÓN ME LLEVE CONTIGO publicado por la Editorial Poesía eres tú 2018.

- FichaAutor Mediano 768x541 -

 

P.-¿Por qué el título La pulsión que es vivir. y que esa pulsión me lleve contigo?

R.-El título está inspirado en mi hija Diana, que siendo muy pequeña siempre me llamaba la atención cuando hablaba de las pulsiones de los seres humanos, esa pulsión que se lleva tan adentro que no se puede evitar.


Esa pulsión que se lleva tan adentro que no se puede evitar
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P.-Tu libro se podría considerar de autoayuda aunque está escrito con lenguaje poético. ¿Por qué esa mezcla de géneros?

R.-La mezcla de géneros, no ha sido premeditada, me viene dada cuando me pongo a escribir.


La mezcla de géneros, no ha sido premeditada, me viene dada cuando me pongo a escribir.
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P.-¿Qué es lo que tratas de transmitir con La pulsión que es vivir? ¿Qué esperas que el lector encuentre en tu libro?

R.-Trato de transmitir experiencias con la intención de cuando el lector lo lea, pueda llegarle de tal forma, que se beneficie personalmente de ello, de hecho los comentarios que recibo son generalizados en base a que está beneficiando a los lectores y estos mismos lo están recomendando a personas que están pasando por momentos non gratos y creen que les hará bien.


Trato de transmitir experiencias con la intención de cuando el lector lo lea se beneficie personalmente de ello
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P.-¿Por qué empezaste a escribir? ¿Era un deseo que tenías de hace tiempo?

R.-Realmente empecé a escribir sin mayor relevancia, sin ser consciente de lo que hacía y al tener varias hojas escritas empecé a leerlo y leérselo a la vez a mis hijos; la verdad que les encantó y coincidieron en que continuara y así lo hice.


Empecé a escribir sin mayor relevancia, sin ser consciente de lo que hacía
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P.-En la sinopsis del libro dices: “Es nuestra la opción de elegir, elegir sin más, la opción de cómo vivir.” ¿Por qué es tan importante elegir? ¿Cómo nos condicionan esas elecciones?

R.-Es nuestra la opción de elegir cómo vivir, es tan importante porque somos nosotros mismos los que en cada momento elegimos nuestra propia vida y no se debe permitir que alguien elija por nosotros porque si no estamos condicionados o abandonados a los demás, cuando lo más maravilloso es poder elegir y tener ese discernimiento de lo que queremos en cada instante de nuestra vida.


Lo más maravilloso es poder elegir y tener ese discernimiento de lo que queremos en cada instante de nuestra vida.
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P.-La pulsión que es vivir es producto de un proceso de conocimiento. ¿Qué autor te ha influido más positivamente y cuál de ellos destacarías?

R.-Ha sido un proceso de programas, cursos y autores que me han llevado a tener todo el conocimiento que poseo, aunque he de reconocer que el autor que me ha influenciado ha sido Jiddu Krishnamurti.

 

P.-¿Habrá otro libro después de La pulsión que es vivir? ¿Nos podrías adelantar de qué trata tu siguiente libro?

R.-Sí, de hecho termino de entregárselo al editor, su título es Ama, Vive el camino y el Amor me lleve escondido, en este libro hablo de la dignidad, de la humildad, del apego…

 

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SIBILARIO

- 978843215030 213x300 -

SIBILARIO

PEREZ BUSTAMANTE, ANA SOFIA

EDITORIAL:
RIALP EDITORIAL
EAN:
9788432150302
COLECCIÓN:
NARRACIONES Y NOVELAS
Idioma:
CASTELLANO
Fecha de edición:
01-10-2018
 
 

RESEÑA DE JUAN ANTONIO MOTA NAVARRO

 
Sibilario es un libro que nos transporta en el tiempo. 

Un tiempo que toma raíz primera en la infancia y que transcurre, como bien destacó su jurado, (Premio Alegría 2018, Ayuntamiento de Santander), por un paisaje que entronca claramente con la cultura clásica, bíblica y moderna. 

La autora, Ana Sofía Pérez-Bustamante, a través de la evocación de las sibilas (mujeres ancianas que en la antigua Roma y Grecia se les atribuía la facultad de predecir el futuro) o la de personajes representativos del cristianismo (Eva, Adán, Noé, David y Goliat, etc.), medita sobre la finitud de nuestro tiempo, el transcurso de la vida como filón de oro y la necesidad de reinventarnos como ejercicio de supervivencia y también vitalista para exprimir ese jugo que es la vida. 
Pueden cambiar los escenarios pero la jauría, la humana, sigue siendo jauría. 

Quizás las sibilas, tal como se suponía en la antigüedad, vivieran aisladas, en lugares difícilmente accesibles cerca del murmullo de los ríos, o tal como las representó Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, con esa prodigiosa fuerza de los cuerpos, casi colosales y plegadas siempre al don de la sabiduría. 

Lo cierto es que Sibilario no es un poemario que se esconda, no está alejado de un ejercicio de madurez y transparencia poética, es más, Pérez-Bustamante viaja desde su niñez haciendo acopio de todas sus fuerzas, resignada al vivir que la agota pero también la vive, a la cadencia hermosa de sus días como profesora de literatura y ligada a esa especial tarea de forjar el carácter de aquellos que educa. 

No deja este libro de reprochar en alto esa realidad de los cuerpos que se emborronan, la piel más flácida, menos tersa, y ese amor deseado, la mujer que besa e inspira, en este caso, tan dulcemente, su nota de erotismo. 

La vida que prosigue entre rutinas y meditaciones y esa aceptación existencial que nos lleva a una cierta resiliencia. 

La madre, eje primario de la vida, espejo de su fe y de tanta hermosura (no en vano, expresado en su dedicatoria), el mar que somos en nuestros silencios, esa tempestad, esa furia, mitigar el dolor desde el dolor y con amor alumbrar nuestras ausencias. 

Ana sabe perfectamente lo que duele, lo que arrasa. Y la contemplación en los espejos nos devuelve una imagen que no reconocemos. Morir y renacer es una constante lucha

Por eso, la niña vuelve a reencontrarse con ella, y con ella lo mejor de sí, el mar, la memoria viva, los impulsos del corazón y esa huida del olvido. 

En ese sentido, Sibilario cierra el círculo dando al amor el juicio de sus días, el arrebato al tiempo y una conciencia plena y esperanzadora. 

 
 

 

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David Martínez López de Silanes: “Yo creo que la poesía nació para cantar las tragedias que le ocurren al hombre”

David Martínez López de Silanes, es el escritor de No rimas, publicado por la Editorial Poesía eres tú en el año 2019.

- EntrevistaDavidMartinezLopezdesilanes 1024x730 -

 

P.- Tu libro se iba a llamar Rimas en homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer. ¿Por qué al final decidiste que se llamase No rimas?

R.- Fue por culpa de mi hermano. Me dio la idea cambiarle el nombre por la ausencia de rima en el poemario, propiamente dicho, y porque al haber una enorme cantidad de desamor en el poemario, me sugirió ponerle ese nombre, y me pareció una buena idea, la verdad.


NO RIMAS por la ausencia de rima en el poemario, propiamente dicho, y porque al haber una enorme cantidad de desamor en el poemario
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P.- En tu biografía dice: “Su educación, en el CEIP Esperanza, le condicionó a la hora de escribir, empezando a realizar sus primeros manuscritos a la edad de 11 años, en relato y poesía” ¿Cómo influyeron tus profesores en tu forma de escribir? ¿Cómo eran esos primeros poemas?

R.- Tuve unos grandes profesores, tanto en el colegio como en el instituto, que apoyaban mucho a sus alumnos hacia la creatividad y la cultura, y eso acaba marcando a la larga.

Mis primeros poemas la verdad que eran bastante simplones, pensaba que escribir poesía era rimar constantemente y limitarse a las formas métricas y rítmicas que te enseñaban en el instituto, pero cuando evolucionas a la hora de leer y escribir, y descubres que, en ocasiones, te libera más el hacer un poema sin rima ni métrica que el estar pensando “ocho sílabas, rima consonante… no, esto no me cuadra así”. Eso no quiere decir que no me guste la poesía con métrica y rima, más bien al contrario, y lo admiro.


Tuve unos grandes profesores, tanto en el colegio como en el instituto, que apoyaban mucho a sus alumnos hacia la creatividad y la cultura, y eso acaba marcando a la larga.
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P.- El amor es una constante en algunos de tus poemas, aunque no es el único tema que tratas. ¿Por qué es tan importante el amor para la poesía, por qué es tan importante el amor para el hombre?

R.- Yo creo que la poesía nació para cantar las tragedias que le ocurren al hombre, y el amor, visto como desamor y el dolor que ello produce, creo que es una de las cosas más importantes o influyentes de la poesía, junto a la muerte y la soledad.

El amor es importante para el hombre porque todos tenemos la necesidad de sentirnos queridos, todos, al final, necesitamos a otra persona que nos dé cariño, amor, apoyo incondicional. Hay muchísimas formas de amor al fin y al cabo, el amor de una pareja, el amor de un hermano, el amor de la familia, de una madre, etc. Pero al final, todos necesitamos amor en una u otra medida.


El amor es importante para el hombre porque todos tenemos la necesidad de sentirnos queridos
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P.- En el poema XXXVIII comienzas diciendo “Pienso en voz alta: / negro destino aquel del que vive en soledad”. / Y no lo niego.”. Muchos poetas han señalado la soledad como un elemento necesario para escribir poesía. ¿Es necesario para escribir poesía la soledad?

R.- Creo que la soledad es algo importante en mucha poesía, tanto antigua como moderna, pero no lo veo imprescindible para escribir. Escribir es como desnudarte, es como enseñarle al mundo cómo eres por dentro, y sentirse solo y escribirlo creo que es como gritar: “¡No puedo más!”.


Escribir es como gritar: “¡No puedo más!”
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P.- Has elegido a Yolanda Céspedes Saura para escribir el prólogo y a Jesús Méndez Pérez para escribir el epílogo de tu libro. ¿Quiénes son y por qué los eliges para el prólogo y el epílogo?

R.- Bueno, Yolanda es mi actual pareja, y quería contar con ella en un proyecto tan importante para mí como es el de publicar un libro, y le pedí que, por favor, escribiese un prólogo que encerrase la esencia de lo que es el poemario en pocas líneas. Y lo supo condensar la mar de bien. Jesús Méndez es un buen amigo de mi padre, y una persona con una confianza bastante grande, que ha leído buena parte de mi poesía, y en quien confiaría el hecho de hacer miles de epílogos más. A ambos les estoy tremendamente agradecido el haber hecho esto posible.

P.- A parte de Gustavo Adolfo Bécquer ¿Qué otros poetas han influido en tu desarrollo como escritor? ¿Por qué influye tanto Bécquer en tus poemas?

R.- La verdad que muchos, pero, sobre todo, a destacar: Quevedo, Góngora, Garcilaso, algo Miguel Hernández, Lorca, Salinas, Rubén Darío, Calderón de la Barca, Luis Cernuda, José de Espronceda, y algunos amigos que hacen poesía de mi entorno: Jesús Romero Toribio, José Rodríguez, Teresa Canales, Kuko Scars, Mery Salem, etc.

Fue el primer poeta que leí en mi primera adolescencia, cayó en mis manos un ejemplar de Rimas y Leyendas y me lo bebí en poco tiempo, sinceramente. Su forma de ver el mundo y de narrar su interior me llegó muchísimo, y a partir de él, nació en mí la semilla.

P.- Hay un punto final después de No rimas o seguirás escribiendo. ¿Hay pensado un segundo libro de poesía?

R.- Para mí es imposible dejar de escribir y seguir evolucionando, por lo que pronto habrá un segundo proyecto, del cual todavía no puedo hablar.

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David Martínez López de Silanes: “Yo creo que la poesía nació para cantar las tragedias que le ocurren al hombre”

David Martínez López de Silanes, es el escritor de No rimas, publicado por la Editorial Poesía eres tú en el año 2019.

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P.- Tu libro se iba a llamar Rimas en homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer. ¿Por qué al final decidiste que se llamase No rimas?

R.- Fue por culpa de mi hermano. Me dio la idea cambiarle el nombre por la ausencia de rima en el poemario, propiamente dicho, y porque al haber una enorme cantidad de desamor en el poemario, me sugirió ponerle ese nombre, y me pareció una buena idea, la verdad.


NO RIMAS por la ausencia de rima en el poemario, propiamente dicho, y porque al haber una enorme cantidad de desamor en el poemario
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P.- En tu biografía dice: “Su educación, en el CEIP Esperanza, le condicionó a la hora de escribir, empezando a realizar sus primeros manuscritos a la edad de 11 años, en relato y poesía” ¿Cómo influyeron tus profesores en tu forma de escribir? ¿Cómo eran esos primeros poemas?

R.- Tuve unos grandes profesores, tanto en el colegio como en el instituto, que apoyaban mucho a sus alumnos hacia la creatividad y la cultura, y eso acaba marcando a la larga.

Mis primeros poemas la verdad que eran bastante simplones, pensaba que escribir poesía era rimar constantemente y limitarse a las formas métricas y rítmicas que te enseñaban en el instituto, pero cuando evolucionas a la hora de leer y escribir, y descubres que, en ocasiones, te libera más el hacer un poema sin rima ni métrica que el estar pensando “ocho sílabas, rima consonante… no, esto no me cuadra así”. Eso no quiere decir que no me guste la poesía con métrica y rima, más bien al contrario, y lo admiro.


Tuve unos grandes profesores, tanto en el colegio como en el instituto, que apoyaban mucho a sus alumnos hacia la creatividad y la cultura, y eso acaba marcando a la larga.
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P.- El amor es una constante en algunos de tus poemas, aunque no es el único tema que tratas. ¿Por qué es tan importante el amor para la poesía, por qué es tan importante el amor para el hombre?

R.- Yo creo que la poesía nació para cantar las tragedias que le ocurren al hombre, y el amor, visto como desamor y el dolor que ello produce, creo que es una de las cosas más importantes o influyentes de la poesía, junto a la muerte y la soledad.

El amor es importante para el hombre porque todos tenemos la necesidad de sentirnos queridos, todos, al final, necesitamos a otra persona que nos dé cariño, amor, apoyo incondicional. Hay muchísimas formas de amor al fin y al cabo, el amor de una pareja, el amor de un hermano, el amor de la familia, de una madre, etc. Pero al final, todos necesitamos amor en una u otra medida.


El amor es importante para el hombre porque todos tenemos la necesidad de sentirnos queridos
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P.- En el poema XXXVIII comienzas diciendo “Pienso en voz alta: / negro destino aquel del que vive en soledad”. / Y no lo niego.”. Muchos poetas han señalado la soledad como un elemento necesario para escribir poesía. ¿Es necesario para escribir poesía la soledad?

R.- Creo que la soledad es algo importante en mucha poesía, tanto antigua como moderna, pero no lo veo imprescindible para escribir. Escribir es como desnudarte, es como enseñarle al mundo cómo eres por dentro, y sentirse solo y escribirlo creo que es como gritar: “¡No puedo más!”.


Escribir es como gritar: “¡No puedo más!”
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P.- Has elegido a Yolanda Céspedes Saura para escribir el prólogo y a Jesús Méndez Pérez para escribir el epílogo de tu libro. ¿Quiénes son y por qué los eliges para el prólogo y el epílogo?

R.- Bueno, Yolanda es mi actual pareja, y quería contar con ella en un proyecto tan importante para mí como es el de publicar un libro, y le pedí que, por favor, escribiese un prólogo que encerrase la esencia de lo que es el poemario en pocas líneas. Y lo supo condensar la mar de bien. Jesús Méndez es un buen amigo de mi padre, y una persona con una confianza bastante grande, que ha leído buena parte de mi poesía, y en quien confiaría el hecho de hacer miles de epílogos más. A ambos les estoy tremendamente agradecido el haber hecho esto posible.

P.- A parte de Gustavo Adolfo Bécquer ¿Qué otros poetas han influido en tu desarrollo como escritor? ¿Por qué influye tanto Bécquer en tus poemas?

R.- La verdad que muchos, pero, sobre todo, a destacar: Quevedo, Góngora, Garcilaso, algo Miguel Hernández, Lorca, Salinas, Rubén Darío, Calderón de la Barca, Luis Cernuda, José de Espronceda, y algunos amigos que hacen poesía de mi entorno: Jesús Romero Toribio, José Rodríguez, Teresa Canales, Kuko Scars, Mery Salem, etc.

Fue el primer poeta que leí en mi primera adolescencia, cayó en mis manos un ejemplar de Rimas y Leyendas y me lo bebí en poco tiempo, sinceramente. Su forma de ver el mundo y de narrar su interior me llegó muchísimo, y a partir de él, nació en mí la semilla.

P.- Hay un punto final después de No rimas o seguirás escribiendo. ¿Hay pensado un segundo libro de poesía?

R.- Para mí es imposible dejar de escribir y seguir evolucionando, por lo que pronto habrá un segundo proyecto, del cual todavía no puedo hablar.

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